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Mi mujer y su vaquita
Les voy a contar las experiencias mas atrevidas que pasamos cuando decidimos irnos a vivir un tiempo a la granja de mi tía, tengo 28 años y mi esposa 26. Ella es una morena de 1,68 con grandes senos y una cola que ni para que les digo, en el pueblo todos la conocen por ser la más hembra de todas, pero quien iba a imaginarse que en esta finca saliera a flote sus instintos masculino.
La cosa empezó sospechosa cuando se encerraba horas y horas con mi tía , ella cada ves tenia más dudas, que por temor a mis tapujos nunca me había manifestado, quería saber todo sobre la granja, el sexo de los animales y demás asuntos que en aquella época me hubieran sonado muy pervertidos. El caso es que mi mujer se levantaba todas las mañana a ordeñar la vaquita "flor" y nos traía su lechecita muy calientita eso de las 6.00 a.m., pero mis sospechas empezaron a crearse cuando mi tía y mi mujer salían cada ves mas temprano y duraban horas ordeñando a flor.
Así pues, decidí acompañarlas escondiéndome tras un matorral, y empecé a observar algo que me produciría un erección que jamás olvidare, primero pude ver como mi mujer con suma delicadeza empezaba a darle besos a mi tía en el cuello, mi tía con 43 años era una rubia de 1,72 de altura, con unos senos pequeños pero sin duda hermosos y un colita bien trabajada, mejor que la de mi mujer, empezaba a bajar su manito a su sexo, para tocarse y llevar sus jugos (que brotaban a chorro) a la boquita de mi mujer, que los recibía como un manjar de los mejores, pues no soltaba la mano de mi tía y la mordía hasta que se tomaba todo.
Después de esta cesión de besos y caricias, mi tía se encontraba con su cuerpo de diosa recostado en el suelo, con su colita al aire, y haciéndole sexo oral a mi mujer que no paraba de gritarle: "mi hembra por que tienes ese culito tan delicioso" y mi tía solo alzaba la mirada como diciéndole: ya te enseñare. Y efectivamente mi tía aún con la boca húmeda de tomarse todos los líquidos de la concha de mi mujer, la agarró de las manos y le pidió que sacara a "flor" (ya recordaran la vaquita), y mi tía regreso en un instante con un bulto de sal al hombro. Mi mujer con su mayor inocencia le preguntó y ¿esto para que es? y ella le dijo ya veras mi linda esclava.
Después de esto, mi tía tomó a mi mujer de la cara e y le preguntó: ¿de verdad quieres ser toda mía, mi esclava? Y ella le dio por siempre haré lo que me pidas, así mi tía acerco a flor y le puso las ubre en la cara a mi mujer y le dijo chupala, y mi mujer empezó a chuparla pero no le salía casi leche y mi tía le grita chupalas como un verdadero terneroo con fuerzaaa y mi tía tubo que ayudarle con la mano, tanto así que a mí esposa no le cabía toda la leche en su boca (que además era bien pequeña), luego mi tía la agarró por el cuello y se dieron un inmenso beso y mi esposa le paso toda la leche que había succionado, y dijo ahora mi esclava te toca lo mas rico vuelve a succionar, y mi esposa con mas practica guardó toda la leche en su boca, y mi tía le dijo ahora acércate al sexo de la vaca, mi esposa que empezó a mirarla con muchas dudas , y cuando escucho: "si lo haces te seguiré consintiendo toda la mañana" enrtonces mi esposa no dudo en acercarse y poner su delicada boquita y empezar a expulsar toda su lechecita dentro de la vaca.
La vaca expulso un gemidito, que le puso los pelos de punta a mi mujer, tanto así que no quería despegarse de su sexo chupándolo, saboreando cada bordecito de estaba vaca que también lo estaba disfrutando , pues "flor" sentía como le entraba esa leche caliente como si fuera la de su toro, y por un instante mi mujer empezó a portarse como el macho, primero le lamió el sexo y luego empezó a disfrutar del inmenso culo que se gastaba esta hermosa vaca, para terminar introduciéndole la mano a la vaca , que gemía con mayor desenfreno, mientras mi mujer disfrutaba del sexo oral que le estaba realizando mi tía. Así mi esposa y mi tía tuvieron un orgasmo que las dejo plasmadas en el suelo mientras se abrazaban Y mi esposa preguntó ¿ y para que es el bulto de sal? mi tía sonrió, le dio un beso gigante y le dijo ten calma mi esclavita que conmigo y "flor" aún te falta muchas cosas por disfrutar.
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