| |
Julieta la viciosa
Julieta una chica hermosa, con apenas 18 años no pasaba desapercibida, en el barrio todos le echábamos ojos y soñábamos con ella, que delicia de figura.
Ella encantada de exhibirse y coquetear era bien viciosa, en la esquina de mi casa había un billar donde varios de los hombres del barrio coincidían a cierta hora, en la mañana los pensionados y desempleados, en la tarde los jóvenes y algunos mayores y en la noche de todo un poco.
Julieta que ya había sido expulsada de la escuela para algo muy simple, entrar al baño de hombres y complacerles levantando su falda azul y dejando ver su tan rico y bien formado panochito, calentaba los muchachos y los dejaba deseando coger como nunca.
Una vez Julieta pasando por el billar en horas de la mañana, uno de lo pensionados se animo y le dijo de forma bien lujuriosa, quien fuera tanga para pasear entre un panochito y un culito rico.
Ella lo quedo viendo, sin decir nada ingreso en el billar, habían cuatro hombres mayores jugando y el dueño, sin mucho pensar se subió en la mesa de billar, empezó a bailar con una música que solo en su mente sonaba, movía su cuerpo desenfrenadamente, dejaba ver levemente sus muslos y sus tetas se movían de manera deliciosa y casi mágicamente.
El dueño al ver tal espectáculo cerro puertas para evitarse problemas y no se perdió ningún movimiento de la excitada niña, al ver la puerta cerrada su falda subió sin problema, hasta quedar sus muslos y tanguita libres y visibles, los ancianos no podían creer semejante espectáculo, sus bultos se dejaban ver encima de su pantalón y Julieta que lo sabia no dejaba de moverse.
Los veía con lujuria y deseo, a muchos los hizo tocarse su paquete, abría sus piernas, los hombres alrededor de la mesa no perdían detalle, unos veían su culo redondo rico parado y otros su panocho depiladito como diosa, otro fijo en sus dos tetas bien formadas y Julieta no paraba, su falda cayo y quedo una vista fenomenal, que culo, que panocho y ella sabiendo lo que ofrecía, hace su tanga una tirita y la mete entre su panochito y su culito todo adentro, la visión era deliciosa, sádica y ella lo sabia, sigue con su blusa, la cual abre y deja ver su brasier juvenil y sus hermosas tetas se asomaban.
El espectáculo era tal que los viejos no dejaban de frotar su palo por encima del pantalón, hasta que logro ver que algunos estaban acabando en ellos, por su cara y movimiento se habían corrido de lo lindo, agradecidos le pidieron que quitara su tanga por completo y que se sentara y abriera las piernas, complaciente lo hizo, pudieron ver su panocho a gusto, luego pidieron que se pusiera boca abajo y que abriera su culo y axial lo hizo, que culo mas delicioso y bello, a.C. mismo otro quedo corrido en su pantalón.
Por ultimo el más pejecito le pido que le enseñara sus tetas, Julieta como la más obediente saco sus dos betitas al aire y el viejote parecía morir viendo aquello tan bien formado y rico. Julieta les dijo que les pareció mi show y todos a una vos dijeron "delicioso" así me gusta nada de abusarse dijo Julieta, así volveré otro día, regados, extasiados y con una imagen en su mente que no olvidarían, Julieta se mudo y se fue. Rica Julieta viciosa y lujuriosa
|
|