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El veterano y yo 2
Les escribo para contarles la segunda vez que tuve sexo con el papa de mi mejor amiga.
Después de tener mi primera relación con él su plan estaba surtiendo efecto; lo deseaba demasiado a el y a su pija.
Deje pasar dos o tres días antes de volver a lo de Carla, no-savia como enfrentar a mi amiga a su madre y tampoco a su papá. Quien me taladraba en mis sueños todas las noches, ya que no solo pensaba en él sino que también me masturbaba.
Al llegar ese día a su casa; el no estaba; así que fue como siempre, charlamos cosas de la escuela, de los compañeros, de las cosas diarias, etc.
Pasada la hora llego Roberto de la oficina, saludo a su hija, esposa y a mí con un beso, como si nada hubiese pasado, entre nosotros.
Pero en cuanto tuvo la menor oportunidad de quedar a solas conmigo unos segundos me tiro un beso, se me aproximo para meterme una mano por debajo de mi pollerita del cole, y me pregunto por lo bajo:
.... Cómo esta mi conchita?
...Te masturbaste todas estas noches pensando en mi?
Yo me corrí unos centímetros con mucha vergüenza, estaba adivinando lo que hacia en mi soledad, pero en un acto de valentía le sonreí y me pase la lengua por los labios dándole a entender que estaba en lo cierto.
Volvió a acercárseme y metió nuevamente su mano por debajo; directamente corrio el elástico de mi bombachita; metió su dedo en mi conchita y lo saco diciéndome que estaba ya mojadita y deseosa, de allí su dedo fue a para a mi boca y me dijo:
...Chupalo, chupate tu lechita putita, savia que te iba a tener para mí, que té cojeria como quisiera y cuando quisiera.
Luego se retiro, pero me dijo ....no te vallas que tengo algo que darte..
Al cabo de un rato note que trataba de poner algo en mis manos sin que nadie se diera cuenta; era un papel, una vez que me lo entrego con su hija casi a mi lado y su mujer cerca; sin mirar lo sostuve en mi mano hasta que pude ponerlo en mi saco.
Estuve un rato mas pero me retire mas que nada porque tenia muchas ganas de saber que había puesto Roberto en aquel papel.
Al salir a la calle lo primero que hice mientras estaba sola fue leer el mensaje. Me carcomía por dentro la intriga.
Al abrirlo encontré una dirección en la que decía me esperaba al otro día; a la tarde, después que saliera del colegio.
Llegue a casa más confusa todavía, me decía que no iría, que estaba mal lo que hacia, que no me podía estar ocurrir eso, que no podía hacerles eso a Carla y su mama, pero por dentro yo misma me decía que tenia que ir para hablar con él, tenia que terminar; ya era demasiado.
En la noche ya en mi cama todo rondaba por mi cabeza, como hablaría con él.
... yo misma me engañaba!!!
Tenia ganas de estar con él; pensaba en su pene, me calentaba y solo lograba masturbarme más.
Cuando salí del colegio al otro día me decidí :
Hablaría con él y cortaría con esa locura.
Tenia que ir a casa a cambiarme para entrenar atletismo, junto a Carla con quien siempre iba.
Pero ya en casa con el joggin puesto me perfume bien y llame a mi amiga para comunicarle que tenia que faltar a las practicas y luego le explicaría, así ganaba tiempo para buscar una excusa, y ella no preguntaría a mi mama por mí en caso que pasara algo.
Ya en la dirección que me había dado Roberto comprobé que era un departamento, toque timbre, y me abrió.
Una vez dentro pensé que podría hablar con él, pero nuevamente me quede muda, dejando que él hiciera de mí lo que quisiera.
Me dijo:
...Rusita savia que vendrías; Aquí vamos a estar más tranquilos, y me beso metiendo su lengua caliente jugando dentro de mi boca, y lo deje hacer en vez de frenarlo.
Luego me pregunto porque no había venido enseguida después del colegio, que le calentaba mucho mi uniforme.
Yo hay me di cuenta que inconscientemente me había perfumado toda hasta mi vientre, mis muslos, pechos, había puesto una cola less chiquita y un sostén acompañando a la bombachita, no los que siempre usaba para entrenar.(¿Me había preparado para él?)
Él sin mas metió una mano por dentro de mis pantalones y rápidamente rozó mi colaless.......me quede callada y con los ojos muy abiertos esas caricias me hicieron sentir descargas de electricidad en todo mi cuerpo.
Me beso de una forma increíble; me sentó sobre la mesa, me saco el pantalón, ahí estaba yo con las piernas colgando y abiertas ante él, sin siquiera poder mover un dedo; me saco la remera, mientras me besaba el cuello, me saco el sostén, me estrujo los pechos, los beso, chupo, siguió bajando hasta mi vientre y me saco la cola less (que era negra y muy chiquitita), y comenzó a lamer mi clítoris, sentí esa sensación increíble, que me hacia olvidar a que había venido, comencé a gemir, como loca.
Miraba para abajo y veía su cara enterrada entre mis piernas lo que hacia que mi calentura fuera cada vez mayor.
Él movía su lengua de arriba hacia abajo, en círculos, de pronto chupaba como si fuera a tragarse mis labios, después metía su lengua en mi vagina y jugaba con los dedos en mi clítoris.
El se paro; saco toda su ropa delante de mí, lo que me daba mucha vergüenza, estar totalmente desnuda hay delante suyo. A la vez me calentaba mucho, el solo verlo con el slip totalmente levantado por su erección.
Me bajo de la mesa; y dijo:
:... mamamela un ratito para ponerla a punto rusita.
Muy obediente me arrodille y comencé a lamer toda la cabeza, a besarla a chupar, y a tragarme todo lo que pudiera esa tremenda pija (recuerden que media 21 x 6)
Luego volvió a sentarme en la mesa me abrió bien las piernas mientras me besaba, coloco la cabeza del pene en mi vajina y de un golpe me la metió casi completa, a lo cual deje escapar un grito, el paro y luego de un ratito volvió a empujar pero esta vez llego hasta el fondo.
Estaba completamente dentro de mí.
Pronto comencé a gozar con su mete y saca, él me agarro por mis glúteos me levanto de la mesa y me llevo a la cama totalmente ensartada por aquella pija.
Entonces empezó a meterla y sacarla lentamente mientras me chupaba los pezones, me besaba, y con uno de sus dedos jugaba afuera de mi culo, luego me dijo:
... ahora vas a gozar de verdad putita.
Ese vocabulario en vez de ponerme mal me calentaba cada vez más.
Pronto esa pija estaba haciendo que me moviera como una víbora debajo de el, en movimientos que creo que nunca había hecho con mi ex, levantando las caderas para alojarlo bien adentro, y en círculos, estaba gozando como loca, este tipo me mataba.
Pronto comencé a gritar como loca; a arquearme toda, Roberto no paraba de bombearme,
Estaba teniendo orgasmos como jamás había tenido. Él me alentaba a que gritara, que le encantaba, que como se pondrían los vecinos de calientes, si supieran la pendeja que se estaba cojiendo, que talvez algún vecino sé pajearia pensando en lo que allí pasaba, que nunca había tenido una mujer que gozara así.
En eso sentí que quería atravesarme con su pene, su espalda se estaba arqueando; sus piernas completamente tiesas, gimió, y cayo sobre mí mientras sentía palpitar su pene acabando dentro de mi vajina por primera vez, y primera vez que tenia leche dentro de mí sin preservativo.
Me dijo: ..movete pendeja; movete que estoy acabando.
El se retiro; al rato. Me lleno de besos y metió dos dedos en mi vajina sin dejar de moverlos.
Dijo...así que el pajerito de tu ex no te rompió el culito?
Yo conteste que no, pero que si tenia pensado hacermelo; no me hiciera doler, ya que me habían contado era muy doloroso.
Él contesto que dolía un poquito pero que después se convertiría en tanto placer que también me iba a hacer adicta en sexo anal.
Mientras metía sus dedos en mi vajina, comenzó a lubricar mi ano con mis propios jugos, poniéndome boca abajo, luego lo lamió, lo chupo, y comenzó a meter un dedo al principio le costaba, por mi temor yo estaba tiesa, a lo que me dijo:
... relajate, quédate tranquila que te va a gustar. Volvió a meter su lengua y con la otra mano me acariciaba el clítoris.
... Me pidió que me arrodillara en el borde de la cama y se la chupa, luego de un rato, cuando ya lo tenia totalmente parado y caliente, en la misma posición me hizo poner los brazos sobre la cama, apoyando mis pechos sobre el colchón, y mis caderas contra el borde de la cama.
Saco de la mesa de luz un pote de vaselina, lo unto en mi ano, y comenzó a masturbarme con un dedo, luego coló un segundo dedo dentro; mientras con su otra mano masajeaba mi vajina con otros dos dedos; rápidamente y como queriendo juntar los de mi ano con los otros dos.
Mientras me decia imagina que son dos hombres bb, te gusta no?
Lo que me hacia junto con lo que me decia solo me recalentaba mas.
Yo empecé a jadear, y a empujar hacia atrás involuntariamente, fue cuando el saco los dedos de mi ano, y apoyo su glande, enorme e hinchado, puso mas vaselina y empujo mis caderas contra el borde de la cama cosa que no me permitía ningún movimiento, así abrió mis glúteos y empujo muy fuerte con su pelvis, al tiempo que empujaba con sus manos de mi cadera hacia el.
Sentí que me desgarraba toda, me partía en dos, grite de dolor, pero siguió lentamente empujando, pedí que me la sacara, no podía zafarme de aquella trampa, mi ano estaba a su disposición, mordí la almohada y arañe las sabanas buscando descargar el dolor, pero nada.
Cuando se estaba calmando un poco el dolor me dijo:
... viste Rusita te rompí ese culo que tanto revoleas, que tanto me calienta, ya te entro la cabeza, ahora aguanta un poco que te la meto toda y dentro de un rato vas a gozar como nunca, así que cuando termino de decir esto empujo con mas fuerza dos o tres veces y sentí sus huevos sobre mi vajina golpear.
El dolor era insoportable, me descomponía, sentía muchas sensaciones raras.
... Rusita ya estas enculada, bb, ahora de apoco te va a calmar el dolor y va a venir el gustito.
Y comenzó a moverse lentamente, casi sacándola y enterrándola toda hasta el fondo, poco a poco y al rato comenzó a moverse cada vez más rápido, yo empecé a sentir un placer indescriptible mezclado con dolor, mientras con una mano él me acariciaba el clítoris, entonces Roberto grito y sentí una sensación de calor en mi culo, estaba acabando en mi trasero llenándolo de su leche. Quedo un rato dentro de mí hasta que se retiro y pude incorporarme, me dolía mucho el culito y las caderas.
En mis piernas tenia flujo, leche y sangre.
Me detuvo y dijo: ....Rusita té dolió mucho?
Allí llore y dije que sí, pero que en determinados momentos me había empezado a gustar.
Me Beso tiernamente.
....es porque semejante pija no iba a entrar así nomás, pero la próxima te va a gustar, como hoy en tu vajina, o no te gusto?
Yo le dije que si, nos besamos y allí quedamos abrazados otro buen rato.
Luego nos duchamos, mientras me contemplaba y comenzaba a excitarse nuevamente; para lo cual se retiro del baño y comenzamos a planear cuando nos veríamos nuevamente, ya se estaba haciendo tarde.
Salimos del departamento separados.
En el camino a casa iba pensando en las excusas a poner y lo mucho que había disfrutado, dentro de todo.
Yo misma me lo había buscado yendo a la cita, sabia aunque me mintiera a mi misma, lo que iba a ocurrir en aquel departamento, si yo misma me había perfumado toda, puesto ropa interior para enloquecerlo, mas que para poner una excusa y no verlo mas.
Tengo que contarles que por tres o cuatro días tuve mucho dolor al ir al baño y al sentarme pero ahora había decidido que esa pija no me la iba a perder tan fácil, iba a gozarla todo lo que pudiera y hasta que peligrara demasiado nuestras relaciones de familias y amigos.
Pronto voy a contarles el tercer encuentro con el veterano .....
Espero que les haya gustado...
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