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Desvirgados por una prostituta
Hace unos días recibí en casa la visita de dos sobrinos míos, hijos de mis dos hermanos que se llaman Eduardo y Roque Mario. Ellos viven en dos pueblos cercanos al mío y me visitaron al cumplir dieciocho años. En concreto Eduardo los cumplió una semana antes y Roque Mario casi dos meses antes por lo que sus padres le regalaron un vehículo nuevo que este conducía dado que era un estudiante con muy buenas notas y obtuvo ese premio.
Me sorprendió su llegada porque no me avisaron de la misma y yo estaba a punto de salir como muchas veces a un cercano club de alterne en las cercanías de Murcia al que suelo ir a menudo. Tras explicarles que tenía ese plan, ambos me dijeron que qué mejor regalo para celebrar el cumpleaños que los llevase conmigo a ese lugar. Les ofrecí dinero, un ordenador o lo que ellos quisiesen por el cumpleaños pero estaban decididos a venirse.
Les pregunté si habían estado con anterioridad en alguno de estos clubes y me dijeron que no, que tenían ganas de ir ya que habían escuchado comentarios positivos acerca de la belleza de las mujeres y que hasta ahora no habían estado con ninguna mujer. Tan solo algunas amigas, algún que otro roce, alguna mamada esporádica y el resto a base de pajas.
Llegamos y les sorprendió la alta asistencia de varones allí presentes de todo tipo y condición y tras tomar algún cubata en la barra, comenzaron a ojear a las señoritas y al final se decidieron por una mulata de gran altura, casi 1.80 y muy bella en cuanto a cara y cuerpo se refiere.
Roque Mario era el más cortado de todos, estaba bastante nervioso, sin embargo Eduardo era el más lanzado y pronto accedieron a compartir entre ambos a la referida señorita. Yo estuve presenciando su primera vez porque me pidieron que así fuese, a pesar de que ya tenía para mí una joven brasileña.
Ellos optaron por una mulata brasileña y fue Eduardo el que tomó la iniciativa, tras hacerle la señorita una felación, primero sin el preservativo y después con él. Roque por su parte estaba a la expectativa y tuvo que sodomizar a la chica. Después cambiaron las tornas y lo hicieron al contrario si bien fue Roque el primero en hacer el acto sexual y duró pocos minutos, pues enseguida se corrió dentro del condón.
Eduardo mientras tanto seguía besando y palpando a la joven que comenzó a practicar el acto sexual con Eduardo y tras ello le hizo una mamada para acabar corriéndose tras casi veinte minutos.
La señorita les complació en todo cuanto quisieron y de esta forma tuvieron su primera relación plena con una mujer y que mejor cumpleaños que esa media hora de sexo. Ya se que algunos lectores, no compartirán esta clase de iniciativas pero creo que de ahora en adelante si tienen ocasión de estar con alguna compañía femenina tendrán mas iniciativa, sabrán como hacerlo ya que hasta hora eran muy tímidos y les costaba superarse. Le pagué a la brasileña lo estipulado y con un beso de despedida acababa esta visita al lugar, que me parece no será la última porque antes de las Navidades han planeado de nuevo volver y esta vez cada uno irá por su lado.
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