[ Ver índice con todas las películas x en alta calidad - Descárgatelas a tu pc para siempre ]
Capturas reales de las chicas en las salas de chat con webcams - Conversa en Español 100%

 Sexo y Porno Gratis
Novedades de hoy
Enlaces X Gratis
Videos Streaming
Blog Porno Gratis
Galerías de Fotos
Videos Cortos
Postales de Humor
Videos Curiosos
Contactos de Sexo
Tienda Sex-Shop
Nuestras Pelis
Sección para Chicas
 Menú de Relatos
 Películas Largas
 Chat con Putas
Autor: Anónimo
 

Mi mejor amigo

Cada año veraneábamos juntos, desde pequeños nos caímos bien y en verano éramos casi inseparables.

La historia sucede en un diminuto pueblo costero, donde el sol y la playa crean un cálido ambiente en el que el bañador es la única prenda posible.

Yo me considero una chica normal, ni guapa ni fea, no busco locamente un novio, no comprendo a esas típicas chicas que cada fin de semana se ligan a un desconocido. De hecho yo nunca he salido con nadie, no sé si es porque no soy rubia o porque no tengo unos pechos tan grandes como montañas, tampoco me preocupo, paso mi tiempo pensando y observando...

Puede que para muchos sea una vida estúpida y aburrida, yo con 16 años y "nunca me he sentido realmente mujer", pues me da igual, cuando esté con un chico será porque realmente me guste.

No quiero salir con alguien mayor que yo, ni con un musculitos, solo quiero un chico con quien poder hablar además de pasar buenos ratos.

Era sábado por la tarde y me distraía viendo como las niñitas de papá hacían planes para la noche, se reían frenéticamente mientras decidían si ponerse un bolso amarillo o uno plateado para hacer juego con su vestido negro. Iban de caza, beber y liarse con cualquiera, ese era el plan.

Sonó el timbre, era mi amigo, uno de los pocos con quien se podía mantener una conversación que no fuera de ningún deporte. Simplemente era un metalero o una especie de heavy con el pelo largo, siempre vestido de negro con camisetas realmente espantosas, pantalones militares y alguna cadena o pinchos. Todo hay que decir que no tenía mal cuerpo y cuando alguna vez me abrazaba en la piscina...no sé, yo sentía algo.

Me dijo que esta noche sus amigos y él irían de botellón y que si yo quería ir. Yo apenas bebía, alguna vez probaba un poco de calimocho con mora o de licor de manzana, pero la verdad es que el alcohol nunca me ha atraído.

Quedamos por la noche, ahora ellos se tenían que ir a comprar la bebida. Yo tenía un rato libre antes de salir con ellos y me dispuse a hacer lo que hacen aquellas que tanto odio, volverme loca pensando en lo que me pondría esa noche.

En realidad no me compliqué mucho, me vestí de negro, sin joyas ni maquillaje, sin un peinado a la moda y con un calzado cómodo.

Escuché voces fuera, seguro que ya habían vuelto de comprar, mejor no hacerles esperar más porque cuando quieren beber no hay quien les detenga.

Salí a la calle y me acerqué al grupo. Noté que mi amigo no me quitaba el ojo de encima, parecía atontado, la verdad. Nos dirigimos a la playa y la gente comenzó a beber. Yo tenía un vaso en la mano del que apenas había bebido. Mi amigo se acercó y se sentó a mi lado. Mientras sus amigos bebían con bárbaros y se peleaban entre ellos por las últimas gotas de alcohol, mi amigo me hablaba dulcemente y me hizo sonreír.

El frío de la noche hizo que mi amigo y yo nos juntásemos para proporcionarnos calor, él me abrazaba y yo me sentía a gusto a su lado. Pasó un rato y al final sus amigos se quedaron dormidos en la playa, habían bebido demasiado.

Le miré y él se acercó a mí y me dio un tierno y dulce beso. El beso cambiaba mientras seguíamos abrazados, cada vez había más pasión y energía, era mi primer beso y yo gozaba de él. Sentía su lengua en mi boca, jugando con la mía, mientras sus manos comenzaban a recorrer todo mi cuerpo. Besó mi cuello y yo no pude evitar soltar un gritito de placer. Mientras me acariciaba yo me lancé y mordí su oreja, cosa que le sorprendió. Él comenzó a desnudarme y sin darme cuenta me quedé con mis tetitas al aire, para mi sorpresa vi que tenía los pezones duros y cuando pasó su lengua por ellos y noté su calor en el frío de la noche me estremecí.

Me lancé sobre él y rodamos hasta la orilla, ya sin ropa vi como él se quedaba embobado contemplando mi cuerpo desnudo. Me tumbé abriendo ligeramente las piernas y él se acercó. Comenzó a besarme las piernas y a acariciarme, acabó en mi chocho, que ya estaba mojado por la excitación. Pasó su lengua lentamente y me chupó cada vez más rápido y más profundamente. Mordió con delicadeza y yo no pude evitar chillar de placer.

Comenzó a masturbarme con cuidado, pero al final su parte animal venció y con su fuerza me hizo gritar, yo arañaba la arena y me sujetaba en sus músculos. Era muy intenso, intenté escapar pero él me sujetó y al final me hizo llegar al orgasmo. Todos mis músculos se tensaron y yo gemí mientras arqueaba la espalda.

Vi como él estaba satisfecho con su trabajo y ahora era cuando me tocaba actuar a mí. Le obligué a tumbarse y arrodillada le agarré el miembro, mientras le pajeaba y se la mamaba podía oír su fuerte respiración, podía sentir como disfrutaba y yo seguí así hasta que vi que él estaba a punto de llegar. Me senté sobre él e introduje su pene en mi concha. Me moví cada vez más rápido hasta que sentí como se corría dentro de mí, su semen caliente se abría paso en mi cuerpo.

Después de descansar un rato nos bañamos y nos dormimos abrazados. A la mañana siguiente desperté con una gran sonrisa en la cara.

Había sido mi primera vez y había disfrutado muchísimo, ese mismo día pensaba repetirlo, mi amigo tendría que estar a punto para esa misma tarde, cuando se fueran sus padres le arrastraría a su casa y...

Así fue, se fueron sus padres y le llevé hasta su casa, nos besamos apasionadamente y pronto pasamos a su cuarto, yo le dije que quería probar algo nuevo y sorprendente y él me dijo que tenía justo lo apropiado.

Me vendó los ojos y me esposó a la cama. Yo descansaba abierta de piernas cuando volvió a entrar en la habitación y me dijo que ya tenía todo lo necesario. La verdad es que yo estaba un poco nerviosa.

Comenzó a chuparme el coño y a tocarme las tetas, enseguida me puse caliente, no podía apenas moverme y su lengua era maravillosa, llegaba hasta cualquier rincón.

Sin parar de lamer mi coñito pasó un hielo por mis pezones, yo que estaba tan caliente me excité mucho al notar el ardiente frío en mi piel. Después introdujo tres dedos dentro del coño mientras con el pulgar frotaba el exterior y con la otra mano seguía guiando el hielo por todo mi cuerpo.

Pasado un rato retiró sus dedos y pasó suavemente el hielo por mi concha. Yo me retorcí e intenté liberarme, pero no pude. Él siguió pasando lentamente el cubito de hielo y de pronto lo metió todo entero dentro de mí. No puedo explicar lo que sentí, mientras tenía el hielo dentro él comenzó a chuparme el coño y luego a masturbarme. Llegué al orgasmo y de mi concha no dejaba de salir líquido, fue el orgasmo más especial de toda mi vida. Después de eso tuvimos unas relaciones sexuales normales comparadas con lo que habíamos hecho, la verdad es que la tenía grande y aguantaba mucho. Me hizo gozar toda la tarde y muchas otras tardes en lo que quedaba de verano.

Es mi mejor amigo, un amigo especial, un amigo con derecho a roce.

 
 Follar ahora es fácil
 + Webs Nuestras

 Videos Interesantes

 Anuncios Clasificados

 Buscador Porno

 

 

Anuncios Clasificados Gratis ( España )

Chat X Webcams Porno Chats de sexo Webcams X Chat Porno Webcams Sexo

Realizado por BURWEBS S.L.