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Trio de Cumpleaños
Elizabeth es una persona que se convirtió en la amante de Emilio mi compañero de trabajo en la interventoria en Buenaventura y a quien en el grupo conocíamos como La Tía. Para su cumpleaños, Emilio organizo un festín en el apartamento de La Tía a la que asistimos todos los compañeros.
Llegue a eso de las 7PM y pase directamente a la mesa a disfrutar de los pasabocas. Como a las 11PM todos se empezaron a ir hacia sus hoteles a dormir para trabajar al día siguiente.
Emilio se me acerco sutilmente y me propuso que llamara a Jaider para continuar la fiesta entre nosotros cuatro y así lo hice, a los 10 minutos llego y seguimos Bailando y tomando trago sin inhibiciones, ya nos conocíamos y habíamos asistido a reuniones donde se había caldeado el ambiente hasta terminar en orgías deliciosas; yo sabia que para allá íbamos así que disfrutamos sin tabúes.
Emilio le hacia bromas a La Tía de que por lo corto de su falda Jaider le estaba viendo los muslos y el panty. Ella le contestó entre risas que no se lo podían ver, ya que no tenia esa última frase alertó de inmediato la verga de Jaider que comenzó a revolverse dentro de su pantalón, cosa que no paso inadvertida para Sandra. Como ella estaba en el sofá lateral, se inclinaba bastante para hablar con Sandra y Jaider disimuladamente, dirigía los ojos hacia sus piernas que ella abría maliciosamente.
Los cuatro estábamos conversando animadamente en la sala y empezamos a morrearnos, meternos mano y darnos lengua con nuestras respectivas parejas; de un momento a otro, Jaider y yo quedamos solos en la sala porque Emilio y La tía se retiraron a la cocina, estábamos disfrutándonos de lo lindo cuando de repente apareció La Tía en toda su magnífica desnudez. No pude hablar ni moverme ante la sorpresa. Ella se fue acercando y al llegar junto al sofá donde nos encontrábamos Jaider y yo se inclinó buscando la boca de Jaider. Se apreciaba como el jugo de su vagina humedecía su entrepierna y dirigiéndose a Sandra le dijo con tu permiso Sandrita, hoy es mi cumpleaños y estoy esperando un regalo muy especial de Jaider, lo tomo de la mano y se dirigieron a la habitación principal; entretanto Emilio y Yo nos quedamos en la sala bebiendo y bailando dándoles tiempo para que disfrutaran de la faena.
Con un ardiente beso en la boca silencio mis palabras. Su lengua buscó de inmediato la mía mientras sus dedos se enroscaban alrededor del tronco de mi verga y comenzaban un lento sube y baja. Ahí perdí totalmente la razón, la tome de los hombros y la deje caer en el lecho al tiempo que ella sonreía.
Ahhh. Jaider - dijo ella casi en un susurro siempre te he deseado. No sabes las veces que he soñado con tu hermosa verga taladrando mi coño y mi culo. Me acabo de coger a Emilio pensando en ti, cógeme, cógeme bien rico....Estaba como poseído. Le chupé como desesperado cada centímetro de sus tetas. Sus quejidos y gemidos se incrementaron cuando le mordí ambos pezones.
Fui explorando su ardiente cuerpo, acaricie sus piernas y sus muslos buscando el tesoro de su depilado coño. Ella abrió las piernas a todo lo que daban para facilitar mi maniobra con el índice de una mano fui sobándole y acariciándole el clítoris. Agggg...!!!! eso...!!!! así....así....!!!!! mételo hasta el fondo....
Baje poco a poco mientras recorría con la lengua su vientre, el calor de su vagina abierta y el sabor de sus jugos casi me hacen venirme en seco. Pequeños golpecitos de mi lengua sobre su clítoris provocaron su primer orgasmo. Nunca había estado con una mujer que se vaciara de tal forma, su cuerpo se contoneaba una y otra vez y sus manos apretaban mi cabeza contra su coño.
- AHHHH....ME MATAS...!!!!! VE VENGO OTRA VEZ JAIDER...!!!!!...OHH.....!!!!!
Estuve un rato más comiéndole toda la vagina. Mientras mi boca disfrutaba de la crema que La Tía me regalaba una y otra vez, fui mojando un dedo y, con cuidado, deje que resbalara por el interior de su culo. Estaba como un horno, mi dedo entraba y salía de su ano haciéndola gritar de placer. Yo no podía aguantar más, los huevos me dolían y mi verga estaba a punto de estallar por lo dura que se había puesto. Me separé de ella y tomándola de las manos la incorporé y la acomodé en cuatro sobre la cama. La vista de ese suculento culo abierto a mi disposición y su vagina escurriendo jugos por el interior de sus muslos me encendieron aún más. Tome mi verga con una mano y la pasé lentamente entre los labios de su coño. Quería darle a esta mujer una cogida como nadie se la había dado. Ella no dejaba de suspirar y enterrar la cara entre las sabanas de la cama. Sus manos apretaban sus nalgas exponiendo el pequeño agujero de su ano. Estaba tan concentrado en lo que hacía cuando una mano me acarició por detrás. Mi sorpresa fue total y me helo la sangre en las venas al tiempo que giraba la cabeza. Ahí, junto a mi rostro, estaba el de Sandra que me sonreía mientras continuaba acariciándome la espalda. Ella también estaba desnuda. Sus grandes senos tenían totalmente erguidos los pezones y su respiración se entrecortaba por la excitación. Su coño completamente depilado, dejando a la vista el pequeño clítoris que comenzaba a aparecer. - MMM.....Jaider – dijo mientras se inclinaba y ponía la cara entre la vagina de La Tía y mi verga -. Déjame probar los jugos de La Tía así empapando tu verga, han de saber más ricos....
Yo no podía creer lo que escuchaba, pero cuando los labios de mi Sandra se abrieron y engulleron todo mi palo supe que no estaba soñando me mamaba lentamente y de manera fenomenal. Con la lengua acarició la bolsa de mis huevos y el enrojecido glande mientras sus ojos no dejaban de mirar los míos. Chupaba y chupaba el tronco de arriba abajo. Fue La Tía la que interrumpió a Sandrita.
Sandra mi amor, no te olvides de tu Tía Ya sabes como me gusta, anda cariño, déjame sentirte. Que tu Jaider sepa cuanto disfrutamos del sexo....
Sandra dejo de chupar mi verga y comenzó a pasar la lengua por toda la vagina de La Tía esparciendo sus jugos por sus nalgas, me quede sin hacer otra cosa que mirar lo que estas dos deliciosas putas hacían. Sandra, mientras tanto, chupaba y enterraba su lengua en el ano de La Tía haciendo que gritara y mordiera con fuerza la almohada. Fueron minutos que me parecieron eternos en el que solo se escuchaban en la habitación los suspiros de las dos. Cuando mi Sandrita consideró que La Tía ya estaba lo suficientemente lubricada, se levantó y, dándome antes un beso en la boca que me permitió saborear de nuevo los jugos de La Tía, se acostó con las piernas abiertas sobre la cama dejando su chocha ya mojada, al alcance de la boca de La Tía.
- mmmm.....anda Jaider. Ya puedes cogertela. Métele toda tu verga.....no dejes nada afuera porfa....
Haciéndole caso, tome de nuevo mi erguido miembro y de un solo envión, lo incruste en la rajad de La Tía. Su grito fue brutal. Sandra se empujó aún más cerca y la boca de La Tía abarcó todo su coño. Yo embestía sacando y metiendo alternativamente la verga en su encharcada vagina y ella hacía gozar a mi Sandra chupándole los labios y el clítoris. Era la locura. Un deleite increíble que me hacía recular y ensartarla a cada momento. Los gritos y gemidos de La Tía y mi Sandra eran como música para mis oídos.
Oohhh....!!!!!....mmmm....!!!!....Jaider. Jaider mi cielo.....sigue....sigue....si..si.....no pares.....dame más duro....ensartame....mátame con tu verga ....!!!!!!
Tía....aghhh.....!!!!!! Cómo chupas.....mffff.....!!!!! .....eso ....así, comete mi vagina...chupame.....comete mi clítoris.....!!!!!!
Podía sentir como mis huevos se ponían cada vez más duros por la leche que se acumulaba en ellos y se apresuraba en salir. En un segundo logré contenerme. No quería terminar tan pronto. No, tenía que clavarme por horas a estos dos manjares, apreté con una mano la base del miembro para evitar mi venida, lo saque y espere un poco a recuperar la lucidez. La Tía dejó de chupar el coño de Sandra y me miró sorprendida, pero en un momento su rostro se iluminó. Con cuidado, coloque la punta de mi verga en su culo y como cuchillo en mantequilla, se deslizó hasta que mis huevos golpearon sus nalgas. Parecía de fuego el interior de su ano. Las contracciones del mismo aprisionaban mi verga haciéndome bramar de placer. La Tía no se quedaba atrás y sientendo como la taladraba gritó al sentir retacado su culo con mi verga.
Aghhhhh...!!!!!!!.....que rico...!!!!!!.....que rico se siente toda tu verga en mi culo Jaider......ohhhh.....si...si.....!!!!!!!...más....!!!!!
Sandra no resistió la curiosidad y se levantó para acercar de nuevo su cara junto a mi verga, que penetraba con repetidos embates el culo de La Tía. No pude aguantar mucho tiempo el placer de ser ordeñado por tan apretado orificio. Dando un grito salvaje, deje correr toda mi leche, que salió a borbotones en el interior del ano de La Tía. Otro gigantesco orgasmo hizo presa de su cuerpo impulsando su trasero hacia atrás, clavándose el miembro hasta el fondo. Mis jadeos y los suyos fueron poco a poco calmándose. De improviso, Sandra tomó mi verga con una mano y la fue retirando del culo de La Tía. Con amor, limpió todo el tronco con su lengua para luego pasarla por el ano de La Tía y lamer la leche que escurría hacia sus muslos abiertos.
mmmm......Jaider tu leche esta hirviendo mmm.....si....que rica esta......
Casi sin fuerzas caí en la cama cerré los ojos y por momentos el silencio me envolvió. Fueron dos lenguas que comenzaron a recorrer el tronco de mi verga y mis huevos lo que hicieron que reaccionara. Al mirarlas, La Tía y Sandra intercambiaban el trabajo de sus bocas, ahora era La Tía la que introducía y mamaba deliciosamente mi verga, mientras Sandra hacia lo propio con la bolsa de mis huevos, para luego intercambiarse de lugar. De cuando en cuando, las bocas de las dos se encontraban y sus labios y lenguas se entrelazaban, ofreciéndose mutuamente el sabor de mi verga y con este tratamiento tan especial, en cuestión de minutos estuve de nuevo listo para la acción. Esta vez, me tocaría disfrutar de Sandra y ella, anticipándose, se acostó boca arriba, mientras yo me dejaba conducir por La Tía, quien, al igual que Sandra, primero se inclinó y chupó mi verga hasta que la tuvo lubricada. La vagina de Sandra se abría ansiosa y húmeda, ya que sus jugos no dejaban de brotar como si fuera un manantial de rica miel. La Tía se levantó y con su mano, apuntó la cabeza del pene hacia el coño de Sandra. Apenas deje ir la mitad de mi verga y ella ya gritaba al ser presa de un orgasmo. Con sus piernas detrás mío en candado, me empujo y se la clave totalmente, para luego comenzar a meterla y sacarla casi toda, golpeando su clítoris una y otra vez.
Ooghhhh...!!!!! ......si.....si.....si....que verga Jaider Jaider...!!!!!.....que verga tienes....!!!!!!....eres único......clávala........!!!!!!...clávala....!!!!!....déjame sentir tus huevos.....!!!!!!! soy tyyaaaa....
La Tía, de inmediato, se puso con las piernas abiertas sobre la cara de Sandra y bajándose, puso su vagina en su boca. Como un dardo, la lengua de Sandra se incrustó en el coño de La Tía haciéndola gritar y gemir con ardor. Ella, entre suspiros, tomo mi cara con sus manos y con pasión pegó su boca con la mía. Su lengua se enredaba con mi lengua. La sacaba y la pasaba por mis labios para luego introducirla nuevamente mientras mi verga no dejaba de introducirse en la encharcada y calcinante vagina de Sandra. Era un cuadro increíble y estuvimos así por varios minutos.
Yo quería disfrutar igualmente del culo de mi Sandrita y como pude, saqué mi miembro de su coño, logré que las dos se separaran y, haciendo que La Tía se acostara en la cama, puse a Sandra en cuatro patas, formando un 69 con La tía. De inmediato, las lenguas de ambas buscaron y encontraron sus mojadísimos coños y la danza en sus clítoris empezó. Deje que La Tía mojara de nuevo mi verga me levanté un poco más al subir un pie al colchón para luego poner la cabeza de mi verga en la entrada del trasero de mi Sandra, ella al sentir la presión sobre su rico ano, puso sus manos sobre sus nalgas y abriéndolas me señaló el camino de su culo. Centímetro a centímetro se fue deslizando por su ano y sin verle el rostro, pude apreciar como su excitación se disparó al máximo ya que intensificó de manera desenfrenada la chupada que estaba dando a la raja de La Tía, haciendo que La Tía se excitara igualmente, comiéndose toda la vagina de Sandra con verdadero deleite. Cuando mi verga entró en su totalidad en su ano, me quede quieto, para que ella se acostumbrara y fue Sandra la que inició el movimiento de su culo para que al cabo de poco tiempo, mi verga entrara y saliera fuertemente del mismo. Mi venida fue quizá más intensa que con La Tía mi leche salió disparada con todo por momentos perdí el sentido ante la fuerza con la que inundaba el ano de mi Sandrita. No quise privar a La Tía de saborearla y sacando mi verga del culo de Sandra, deje que ella también se deleitara limpiando todo el tronco con su boca, para luego saborear la que escurría del abierto culo de Sandra. Ya complacidos los tres, nos bañamos y nos acostamos en la cama. Creo que en mi rostro perduraba aún algo de mis dudas, pero fueron ellas las que le calmaron todo. Mira Jaider – dijo La Tía dulcemente -. No tienes porqué sentirte mal. Como te dije, siempre me gustaste y te deseaba y en mi cumpleaños me merecía un regalo como este. Sandra ha compartido conmigo su sexualidad Tu solamente has disfrutado y nos has hecho disfrutar y gozar de tu riquísima verga en nuestros culos y Chochas.- Ah, te anticipo que no será la única vez Jaider – dijo Sandra fingiendo seriedad -. Tu nos prometiste que nos consentirías. ¿Ya se te olvido?.
El comentario de mi Sandra nos hizo reír a todos, nos duchamos los tres y luego a descansar en la cama para otro día de trabajo.
Emilio, empezó a ver el video que tomo de toda la faena y las fotos digitales para compartir con nuestros amigos y subirlas a Internet.
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