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Despues del partido
Un sabado cualquiera, mi esposo jugó un partido de fútbol cerca de la casa. Cuando terminaron decidieron ir a tomar unas cervezas a una tienda cerca y allí compartieron por un rato las peripecias del juego. Me preguntó si habría problema de invitar a sus amigos a tomarse unas cervezas en casa y a comer algo. Asentí pero ni mi esposo ni yo, imaginamos que ese día se haría realidad una fantasia nuestra.
Habiamos incluido en nuestras relaciones sexuales la fantasia de ser cogida por varios hombres a la vez, pero realmente no había pasado de allí; simples comentarios lujuriosos, etc.
Llegamos a la casa, Hugo, Rafael, Diego, Monino (no recuerdo su nombre), Pedrito, mi esposo Javier y yo. Traían una caja con cervezas y fueron varias las que consumimos, pues yo esporadicamente me unia a ellos en la sala. A las 06:30 p.m. le dije a mi esposo que les prepararía algo de comer y Hugo se ofrecio a ayudarme. Fuimos a la cocina, él aún permanecía en ropa de jugar. Varias veces nos vimos en la necesidad de cruzarnos y rozamos nuestros cuerpos. Hugo preguntó por la sal y le indique donde estaba; sin embargo se acercó a mi y me acorraló contra el mesón y entre sorprendida y nerviosa me quedé quieta, mientras me refregaba su verga en mis nalgas. Terminé de preparar unos pastelillos y Hugo no dejaba de mirarme y estaba nerviosa. Después que comieron decidí irme a duchar para luego retirarme a descansar. Entre el baño de la habitación principal, me desnudé y me metí a la ducha tibia. No dejaba de pensar en lo sucedido en la cocina. Escuché una voz afuera del baño e identifiqué que era Javier que decía que no había problema que entrara. Quedé helada cuando abrió la puerta de la ducha y pude ver la cara de Hugo que miraba mis tetas. Intente cerrar pero mi esposo lo impidió y tomo a su amigo del brazo y lo hizo acercarse. Hugo tomó uno de mis senos, se inclinó y comenzó a lamerlo. Miré a mi esposo y me hizo un guiño cariñoso. Halé a Hugo dentro de la ducha y me dispuse para que me penetrara pues ver a mi esposo en esas me puso a mil. Hugo no tardó en bajarse la pantaloneta y me clavó esa verga dura y gruesa en mi vagina y en pocas embestidas se vino llenandome de semen. Mi esposo estaba deleitado mirandonos. Se retiro y quedé sola con su amigo. Nos dimos algunos besos y se retiro a la sala. Terminé de bañarme y pasé a la habitación a ponerme el camisón de dormir. LLegó mi esposo y me sugirió ponerme una camisón negro, casi transparente que él me había obsequiado y una tanga. Le hice caso y cuando estuve liste, me invitó a la sala. Al principio puse un poco de resistencia y le pregunté si estaba seguro de lo que estaba haciendo. Me insistió y me llevó a la sala donde me ofreció para que bailaran conmigo. Lo que vino a continuación fue sensacional: Hugo un poco más atrevido que lo otros, se puso de pies rapidamente, me abrió el camisón y comenzó a chupar mis tetas, Rafael, Monino, Diego y Pedro se disputaban mis nalgas y mi clitoris. Javi, bastante excitado me arrancó los panties y me dejó descubierta. Eso enloqueció a sus amigos. Me acostaron en la alfombra y comenzaron a penetrarme freneticamente. Yo no paraba de venirme en largos orgasmos. Todos me cogieron, me dieron por el culo, mame sus vergas varias veces, etc. Jamas imagine que sería capaz de todo eso, pero lo hice. En resumen una experiencia fenomenal. Claro está que Hugo repitio varias sesiones de sexo privado sin que mi esposo se enterara, pero igual, no me remordio nada pues los sigo disfrutando a todos, cuando mi esposo sale a jugar y los lleva a casa, pero con la unica condición de no llevar a sus esposas.
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