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Del Metro al microbus
Hola, soy de México, del DF para ser precisos, deben saber que esta ciudad es un caos, la gente corre de aquí para haya y el transporte más socorrido es el metro, pues puedes ir a cualquier lado en metro, hay que mencionar que en hora pico es muy difícil abordarlo ya que viene muy lleno y tienes que esperar hasta hallar un huequito y luchar por el, debo decir que soy una chica de 21 años que vive al oriente de la Cd de México, de buen cuerpo, 1.65 de un trasero envidiable súper redondito y muy firme y soy de buenas tetas, todos los que me conocen piensan que soy muy tranquila, pero cuando salgo temprano de la escuela, me voy al metro donde se que hay mucha gente y me meto en donde van muy apretados para que quien quiera me pueda tocar con la ventaja del anonimato, pero hace unas tres semanas me ocurrió algo que todavía me pone caliente al recordarlo.
Eran como las 7 pm cuando regresaba de la escuela, y como ya sabia que iba a regresar temprano me puse un pantalones súper pegadito y una tanga muy chica (roja) y una blusa pegada sin sostén, siempre que me empieza a tocar algún desconocido o a darme mis llegues, mis pezones se endurecen y saludan al mundo, total que ese dia me di nada más dos vueltas pero en la segunda vuelta quede como sándwich con un mega pene atrás y una mano experta adelante esta ultima empezó por solo rozarme y al ver que no me quitaba ni me enojaba comenzó a pajearme por arriba del pantalón y eso me excitaba mucho(mientras el pene de atrás hacia lo suyo) de pronto la mano se metió en mis pantalones y fue directo a mi conchita y entro directo a tocar era un bárbaro, y yo comenzaba a mojarme solo de saber que estaba siendo tocada por dos desconocidos total que cuando salí del metro me di cuenta que los que me venían tocando comenzaron a seguirme y se subieron al mismo microbús que yo, después me percate que uno de ellos (el que me había metido la mano) le hablaba muy bien al chofer y le decía algo que no alcanzaba a escuchar y el chofer me miraba por el retrovisor de pronto el otro que me había pegado su pene minutos antes se acerco a hacerles la platica, mientras pasaban los minutos el micro se iba vaciando.
Por un momento dude en bajarme, pero a la vez me excitaba imaginarme lo estarían planeando, total que cuando llegue a donde tenia que bajarme me levante como dos cuadras antes y en seguida el micro se detuvo y el chofer fingió que se había descompuesto y dijo a los pasajeros (que nada mas eran tres aparte de mi) que nos iba a cambiar de micro por que ese ya no quería arrancar, entonces llego el otro micro y los otros pasajeros se bajaron y cuando me iba a bajar yo el chofer me cerro la puerta, yo voltee a verlo para que me abriera y entonces con una mirada lujuriosa y con una sonrisa cínica me dijo: -no te preocupes nena baja por adelante. me di media vuelta y me encamine hacia la puerta delantera y en ese momento se subieron los dos tipos antes mencionados tapándome el paso y el chofer cerro la puerta delantera, sentirme en peligro me hizo mojarme mucho y comenzaba a calentarme y a perder la cabeza.
El que me había manoseado, era un poco moreno, joven y no muy alto, el del pene era muy alto pero gordo y ya viejo como de 45, el chofer era un naco, joven pero feo y muy calenturiento por lo que descubrí después.
El moreno me dijo: - morenita, estas muy rica, lo comprobé en el metro
El gordo: - pero que rica cena tendremos hoy
Y el chofer dijo: - bueno pues será mejor que te pongas cómoda por que lo que viene no te lo imaginaste jamás
Me puse en calidad de victima y comencé a decirles que me dejaran bajar o que gritaría, aunque en el fondo me sentía ansiosa por saber que me pasaría. El chofer arranco el micro y se metió en un callejoncillo y apago el motor y las luces.
Yo estaba sentada en las primeros asientos mientras que los otros dos solo me miraban desde sus respectivos lugares, de pronto el gordo se acercó y me dice al oído: -mi niña hace mucho que no pruebo unas carnes tan ricas como las tuyas y comenzó a besarme el cuello mientras el moreno le dijo: - aguanta vamos a llevarla atrás hay más espacio
El moreno me dijo: - andale corazón parate y vete haya atrás y será mejor que no te pongas tus moños por que te va peor
Me pare y camine hacia atrás pero el chofer se me adelanto y se puso frente a mi y me empezó a tocar los senos por arriba de mi blusa y mientras me decía que estaba riquísima, de pronto sentí que el moreno ya no aguantaba y me llego por detrás me empezó a acariciar las piernas y sujetándome de mi cadera me pego mi trasero en su pene que ya estaba súper duro y mientras me lo arrimaba me metía la mano por enfrente robándome la pucha, entonces el gordo que no quería quedarse atrás les dijo: -órale cabrones dejen algo para mi, además la cosa apenas empieza
Me dijeron que me desvistiera, pero despacito y bailando, yo que ya estaba bien caliente le hice caso, me fui quitando una por una mis prendas, empezando por mi pantalón, les baile un poco con mi tanguita puesta y mi blusita súper escotada y pegadita, los puse al cien el gordo que para entonces había tomado la batuta de la situación dijo bueno es hora de que pruebes nuestras armas y comenzó a quitarse el pantalón, pero el moreno le dijo que no que tenia que estar bien desnuda, a lo que el chofer dijo: - pues hay que darle una ayudadita y sin más tiro de mi tanga hacia abajo, y me acaricio la pepa como queriendo acabársela con la mano, y yo me quite mi blusa que dejo salir libres mis lolas, en cuestión de segundos todos estábamos en pelotas y para mi sola tres vergas súper duras y ansiosas de destrozarme
Me sorprendía que el hecho de estar con tres hombres desconocidos y súper feos me excitara tanto, el más feo era el gordo, ya viejo con pelo en el pecho, sudoroso’ una piernas gordas y aguadas, pero tenia una macana como pocas he visto larga pero también gorda, luego le seguía el chofer, que era joven todo prieto y se ponía unos rayos dorados en el cabello que le hacia parecer muy naco era muy flaco con piernas delgaduchas pero aguantadoras, el más pasable era el moreno, que estaba todo velludo y de piernas torneadas, pero de cara como de monstruo, pero bueno no los aburro más.
Me hincaron y el gordo tomo el premier lugar me metió su verga en la boca sin más ni más estaba riquísima, mientras que el moreno me daba la suya para que le hiciera una paja con mi mano, y el chofer me empezó a comer el coño, era delicioso movía su lengua desde mi ano hasta mi clítoris y ahí se detenía un poco a juguetear con el hacia movimiento redondos y rápidos riquísimos, yo me ocupaba del gordo que sentí como estaba al borde de la locura gemía y se movía cada vez más rápido lo que ayudaba a mi también a alcanzar el cielo y casi al mismo tiempo terminamos en medio de gemidos, ya casi alaridos, enseguida el moreno quito al gordo diciéndole que era su turno y el chofer dejando mi conchita se apresuro a acomodarse alado del moreno y dijo: - si eres buena puta podrás con los dos; y me ofrecieron las dos vergas y decidida a disfrutar el momento las agarre y empecé a alternarlas hasta que terminaron en mi cara y senos, mientras el gordo pone su polla al cien otra vez solo de mirarnos, y se sentó en el asiento de atrás con la verga apuntando al cielo y me dijo. – ven puta perra ven a montar un rato diciendo esto me jalo y de un golpe me la metió toda, yo estaba que no cabía de gusto y comencé a cabalgar primero lento y luego conforme subía mi excitación más rápido mientras gritaba y me agarra de un tubo y el moreno me sobaba lo senos muy fuerte casi violentamente ya que se movían con tanto brinco daba sobre aquella macana no se cuantas veces me vine pero cada vez sentía que moriría de placer, en un buen rato estuvimos cambiando posiciones y los hacia llegar a todos, después el chofer propuso un sándwich y el gordo encantado se apunto en mi almeja y el chofer lo que quería era mi culo, el moreno le dijo: - permíteme que te abra camino, y me empezó a mamar el culo a metiendo sus dedos en mi vajina me lubrico el culito, después metió un dedo y luego dos hasta que le dijo al otro: - compadre esta listo para tu visita y mirándolo con deseo y desesperación puso la punta y nada más de sentirla casi me corro, y poco a poco la metió cuando estuvo en el fondo comenzó a moverse despacio pero con ritmo, para esto el gordo ya había tomado su lugar y en pocos segundos los tres nos movíamos al mismo tiempo y gemíamos y gritábamos, sudábamos, me hacían casi llorar de placer y entonces el moreno me dio de nuevo su verga para que se la mamara, era tanta su excitación que casi quería que me lo comiera a el también, de pronto casi al mismo tiempo sentí palpitar las vergas dentro de mi, podía adivinar lo que venia, una ola de placer con jugos muy olorosos incluyendo los míos, pues yo me movía tan violentamente que casi se las rompo, después de un grito , que bien se pudo escuchar a 1Km a la redonda, un grito de 4 personas que llegaban al cielo al mismo tiempo, el gordo y el chofer llegaron adentro de mi, sintiéndome hervir por dentro y el moreno se vino en mi cara y cabello, y me empezó a embarrar toda, mientras decía: - para que te lleves nuestros olores.
Yo me quede unos momentos arriba del gordo mientras los otros dos comenzaban a vestirse, cuando me pare me dijeron que me habían disfrutado muchísimo y que de ahora en adelante iba a ser su perra, me puse mi blusa y mi pantalón pero sin tanga por de ella se había apoderado el gordo, me dijo que era para llevarse mis olores y masturbarse con ella cada vez que pensara en mi.
Despidiéndome de ellos, con un beso en la boca y un apretón de verga, le pedí al chofer que me abriera la puerta, me abrió , me baje y sin voltear me eche a caminar hacia donde me bajo normalmente, y llegué a mi casa oliendo a sexo, lo bueno es que mis papas estaban de viaje, mis hermanas habían salido, pude llegar y tirarme en mi cama a pensar en lo que había vivido media hora antes, me metí a bañar y me dolía el culo y la concha pero estaba muy satisfecha.
Desde entones me gusta pensar que puede tirarme cualquier desconocido, aun que no los volví a ver aun me caliento cuando recuerdo aquella noche, y hay veces que cuando me voy al metro a ver quien me quiere tocar me dan ganas de decirle al que se a que me lleve a un hotel acoger, pero no cualquiera quiere, o al menos no cualquiera se atreve.
Espero que le haya gustado mi relato, y espero que lo voten, así sabré si les gusto o no.
Adiós amigos de Muy Zorras.
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