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Silvia
Silvia, es la esposa de un amigo y ademas vecina, tiene como 40, pequena, delgada y con un maravilloso par de tetas. yo en cambio soy mun zorro viejo cincuenton casado y morbosisimo. Silvia gusta de vestirse muy provocativa, dejando ver sus tetas y su entrepiernas con un diminuto short, aveces cuando coincidimos en alguna de las casas yo soy su companero de copas, ya que le gusta la vodka como a mi y en esos momentos tenemos ciertas conversaciones eroticas, tanto que el otro dia con una mirada complice me invito a cambiar el argumento ante la proximidad del esposo, esa infidelidad compartida y complice, dio pie para mis actuaciones sucesivas, cada vez mas descaradas y atrevidas. La semana pasada, mientras caminaba yo por el vecindario, se me acerco un auto, con vidrios negros por un costado y se detuvo, se abrio una puerta y la reconozco cuando me invito a subir, me muestra su nuevo auto y me pregunta si me gusta, le respondo, que mucho, pero que no lo cambiaria por sus labios. ella empezo a interrogarme sobre lo que me gustaria hacerle, en ese momento, yo le pido que a condicion de que ella se pase la mano y haga en su cuerpo lo que yo le narro, con mi lengua recorrer tu cuello, meterla entus oidos, a lo cual ella con los dedos repasaba lentamente, remojandolos en su boca para lubricarlos, luego llegar a tus pezones y pellizcarlos suavemente con mis dientes y mis dedos, luego lentamente recorrer tu pubis llegando a los labios de tu vagina y cuando estos esten bien mojados meter mis dedos y morder suave tu clitoris, al mismo tiempo, meter mi lengua en tu culo y abrirte toda, en ese momento senti que temblaba, y tenia una tremenda contraccion de su vagina, empezo a gemir luego a gritar mientras la penetraba con dos dedos por el culo y una buena parte de mi mano
entre los labios de su vulva, frotando su clitoris fuertemente, me pidio que la penetrara con mi pene, el cual ella misma saco como pudo del pantalos y se lo metio en la boca llegandole hasta la garganta, lo chupo desesperada y luego se puso en posicion para metersela en el culo, lo cual la enloque cio diciendome que nunca antes lo habia hecho por el culo y que nunca habia sentido orgasmos como los que gozo esa tarde, me hizo prometerle que al menos una vez por semana debia atenderla por el culo, que este era mio y de nadie mas.
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