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Mi vecina
Mi nombre es Devora, tenia cuando ocurrió lo sucedido, 22 años, mi marido Antón 26 y nuestra vecina Delia 28 años,
Yo soy mas bien delgada tengo cintura y caderas proporcionadas, mis pechos son pequeñitos casi nunca llevo sujetador, mi marido Antón es mas alto que yo, cuerpo atlético, un cuerpo apetecible para muchas mujeres, nuestra vecina Delia como mujer es alta, pechos exuberantes, estrecha de cintura, buenas caderas, pelo rubio largo, labios carnosos, una mujer deseada por los hombres.
Vivimos desde que nos casamos en un sexto piso de la avenida principal, tres pisos por rellano, uno de ellos lo alquilaban por lo que cambiábamos de vecinos a menudo.
La actual inquilina se llama Delia, trabaja por las tardes, sale mas o menos a la misma hora que mi marido, después de comer, el intenta coincidir con ella en el ascensor sin que yo me de cuenta, esto me pone muy nerviosa, pero también un poco cachonda, no se lo he dicho a nadie pero a mi me gustan un poco las mujeres aunque no he tenido ninguna experiencia con ellas, yo también intento coincidir con Delia en el supermercado.
Fuimos entablando amistad, asta que un día me invito a desayunar a su casa, era su cumpleaños, accedí gustosa, hablamos de muchas cosas, nos sinceramos, decía que estaba loca por el sexo, le gustaban mucho los hombres pero que tampoco desprecia a una mujer, me ruborice, se dio cuenta y me pidió perdón.
DELIA – Perdona Devora no lo decía en segundas, ha sido solo expresando mi interior.
DEVORA – Perdonada.
DELIA – Aunque permíteme decirte, sin que te lo tomes como un asedio, el tipo de mujer que me gusta es como el tuyo, poco pecho, cintura y un poco de caderas, en cambio los hombres me gustan como Antón, altos y fuertes.
Me volví a ruborizar.
DELIA – perdona otra vez, no tengo delicadeza, no lo digo para conquistarte pero me gustas.
Así quedo la cosa, le dije a mi marido que habíamos desayunado juntas pero nada mas.
Empezó a rondar una fantasía por mi imaginación, me follaba mi vecina con un consolador de estos que se amarran con correas simulando un pene, y después mi marido se la follaba a ella.
Pasaban los días i la fantasía era mas fuerte, esperaba la ocasión, por no me atreverme a decírselo.
Vino mi cumpleaños, le devolví la invitación, acepto gustosa, me prepare para la ocasión, me puse un vestido un poco trasparente, corto como una minifalda, acabado con unos finos tirantes, la espalda desnuda, sin sujetador, un escote un poco exagerado para que se pudieran ver mis pequeñitos pechos, por la transparencia del vestido se adivinaba mi tanga, nunca me había vestido así, pero era como ella se vestía a veces.
Sonó el timbre, abrí, era ella, había tenido la misma idea, lucia un vestido parecido al mió semitransparente pero de otro color, ella si lucia sujetadores pero pequeños casi le salían los pezones, al verme, rodeo mi cuerpo con sus fuertes brazos, nos besamos, tenia tanta fuerza que asta me hacia daño, no me queje estaba a gusto en sus fuertes brazos era una mujer dominante, desayunamos y la conversación giro en torno a la de la otra vez, volviendo a pedirme perdón, es entonces cuando le dije.
Devora – Delia no me pidas perdón, a mi también me gustan un poco las mujeres, aunque no he tenido experiencia con ninguna.
Acto seguido se sentó a mi lado y empezó a besarme, entro aquella enorme lengua en mi boca, rozaba sus carnosos labios con los míos, bajó mis tirantes dejando mis pechos al aire, mientras los besaba no paraba de decir lo hermosos que eran, de golpe paro.
DELIA – Te ha gustado.
DEVORA - Si mucho, continua.
DELIA – No, antes he de confesarte una cosa, no se cual será tu reacción, pero tendrás en mi una vecina dispuesta a ayudarte en todo lo que haga falta.
DEVORA – Va dime lo que es, sea lo que sea no ha de cambiar en nada nuestra relación.
DELIA- Devora cariño, no soy lo que parece, no soy lo que ves.
DEVORA – Pues que eres.
DELIA – Es difícil de explicar a una persona que quieres, a una amiga.
DEVORA – Va Delia no me hagas sufrir dímelo, te prometo que no cambiara nada.
DELIA – Así tal como me ves me llamo Andrés, soy hombre, mejor dicho un cuerpo de hombre con alma de mujer, si tengo pechos y culo y labios es porque me he tratado en una clínica privada.
DEVORA – No puedo creerlo yo veo una mujer y que mujer.
DELIA – Este es el mejor cumplido que puedes darme.
DEVORA – No me jodas eres transexual, llevas pene.
DELIA – Si y grande por cierto.
En este momento me eche a reír como una loca.
DELIA – No te rías que esto es muy serio.
DEVORA – Perdona no me rió de ti, me rió de mi marido, siempre intenta coincidir contigo en el ascensor, esta un poco loco por ti, menudo susto se llevaría.
DELIA – Ya me he dado cuenta pero es mi vecino, tranquila lo respetare, en cuanto a ti si me dejas no te respetare, me tienes loca.
DEVORA – Es curioso te deseo como mujer, pero ahora he quedado paralizada, no me imagino una mujer tan guapa como tu con un buen pene.
Sin decir mas Delia empezó a desnudarse, veía un hermoso cuerpo de mujer, lo ultimo en quitarse fueron las bragas, no se le notaba por tenerla hacia atrás para no marcar bulto y apareció un hermoso pene ya medio tieso, desnuda se sentó a mi lado.
DELIA – Te convences ahora, cariño.
Con un nudo en la garganta le dije si, estaba yo intranquila no se si por la sorpresa que acababa de tenor, o por estar a mi lado un pene como aquel, me invito a tocarlo, casi me daba miedo de lo grande que era, quede mirándolo fijamente, ella puso su mano en mi barbilla, levantándola suavemente me dio un besó en los labios.
DELIA – Te has quedado muda.
DEVORA – Es que cuando has empezado a besarme y quitado medio vestido esperaba ver un hermoso coño y en cambio veo una descomunal polla, mi fantasía era tener sexo con una mujer pero muy lejos estaba yo de esto.
DELIA – Me pondré las bragas i la falda, olvida lo que has visto soy una mujer.
Dicho esto, hizo lo que había dicho, después me desnudo totalmente a mi y empezó a chuparme el coño, al mismo tiempo frotaba mis pezones, me tenia un dedo en el ano sacándolo i metiéndolo, paso su lengua por todo mi cuerpo yo estaba muy caliente, jamás había experimentado unas sensaciones así, sus dedos no paraban entre el coño y el ano, siempre dentro, yo casi no savia donde estaba, todo mi cuerpo vibraba, me subió encima, su polla ya no cabía dentro sus bragas, puso el capullo dentro de mi coño.
DELIA – Devora no puedo mas, estoy perdiendo el control, pero si no quieres bajare.
DEVORA – No, no bajes, quédate, fállame si quieres, estoy tan caliente que necesito toda tu polla dentro.
Delia – Entrare poco a poco, si no te dilatas y sientes dolor dímelo, parare.
Me la fue entrando muy despacio, hizo muchas paradas, todo eran abrazos y caricias, tardo un buen rato, sentía yo un poco de dolor pero al final estaba toda dentro, mis piernas estaban tan abiertas que parecían partirse en dos, se movía con lentitud, fue muy largo, el placer era inmenso, note que estaba a punto de correrse y abrazándole con mis piernas le dije.
Devora – Delia amor, no la saques, córrete dentro, estoy preparada.
Descargo toda la leche en mi coño con muchas sacudidas y convulsiones de placer, no te muevas me dijo, te comeré el coño y succionare toda mi esperma.
Devora – Cuando la tengas en la boca, bésame, para que yo también pueda saborearla.
Durante unos días intente no coincidir con ella, me sentía culpable de haberle puesto los cuernos a mi marido, el no se lo merece, pero el placer que me dio fue muy intenso, en realidad deseaba que me llamara.
No se hizo esperar, sonó el teléfono una mañana, Devora soy Delia, perdona que no te haya llamado entes pero tuve que salir por trabajo, donde estaba, casi no había cobertura, al oír esto colgué el teléfono y fui corriendo a su puerta, esta estaba abierta, me estaba esperando detrás de la misma,.
DELIA – Ho cariño, estos días solo he pensado en ti, tengo unos deseos enormes de follarte otra vez y muchas.
DEVORA – Lo mimo me ocurre a mi, pensaba que no te había gustado.
No entrare en detalles de lo que viene a continuación, solo diré que a mas de follarme, se la estuve chupando mucho rato, incluso probo de encularme pero no pudo, me hacia mucho daño.
Ya relajadas nos pusimos ha hablar de nuestras cosas, se me ocurrió preguntarle de que trabajaba, se hizo un largo silencio.
DELIA – Perdona tienes razón, quizás tenia que haber empezado por aquí antes de darte el primer beso, no se si me aceptaras si te lo cuento.
DEVORA – Dímelo no ha de cambiar nada por un trabajo, te lo prometo.
DELIA – Trabajo en un local de relax, por esto empiezo a media tarde y termino algunas veces de madrugada, estos días que he estado fuera es porque un cliente quiso que le acompañara en un viaje.
DEVORA – Quieres hablar de ello o prefieres que cambiemos de conversación.
DELIA – Eres muy amable, pero si quieres escucharme si quiero hablar de ello.
DEVORA – Adelante escucho.
DELIA – Te describiré el local. Hay una barra de bar todas las chicas son como yo, estamos detrás sirviendo a los clientes, y también rondando por el local si alguno nos invita sentamos un rato con el, dejamos que nos meta un poco de mano, para que se caliente un poco, en el centro hay una pequeña sala de baile, en el piso superior están las habitaciones donde realizamos los servicios con nuestros clientes.
DEVORA – Todas tus amigas son como tu.
DELIA – No mi mejor amiga es una mujer como tu, trabaja en otro local. Por cierto si deseas tener una experiencia con una mujer te la presentare, seguro que le encantaras, os prefiere a los hombres.
DEVORA – No sé, ocurre todo tan deprisa, que no se que decirte.
DELIA – La invitare una mañana para que os conozcáis, te la presentare, seguro que seréis buenas amigas.
DEVORA – bueno.
No tardo demasiado en preparar el encuentro, llegado el día y la hora me llama, Pili que así se llamaba había llegado con anterioridad y ya estaba entro, me la presento, se que do mirando mis ojos.
PILI – Eres mas preciosa de lo que me ha contado Delia, tienes un caminar muy sexy, ya me ha contado tus preferencias.
Sin mas, me abrazo besándome en la boca, le devolví el beso, Delia dijo que tenia que hacer y desapareció, dejándonos solas, continuo besándome mientras me desnudaba, lo ultimo en quitarme fueron las bragas, se arrodillo para chuparme el coño, me abrí bien de piernas, metía sus dedos dentro masturbándome, también en mi ano, cuando vio que estaba muy caliente, me dijo, házmelo tu a mi ahora, esto fue el comienzo después fuimos a la cama donde me enseño mas cosas, nos paso el tiempo volando ya era medio día, había quedado con mi marido que vendría a buscarme, un poco mas y me pilla en pelotas, cuando llego le abrió Delia, le presente a su amiga y sin mas comentarios, nos fuimos a comer.
Al quedar solas Pili se dirigió a Devora.
PILI – A este tío yo le conozco, suerte que ha sido muy rápido todo y no me ha reconocido.
DEVORA – De que le conoces tu.
PILI – Frecuenta el local donde trabajo, no suele faltar un solo viernes, mas de una vez he requerido mis servicios.
DELIA – Estas segura, mira que si le confundes se armaría una de buena.
PILI - Espera al viernes, si viene me asegurare, dime como se llama, nombre y apellidos, la dirección ya la tengo.
El sábado por la mañana me llaman para contarme el descubrimiento, no me lo acababa de creer, Pili me dijo que una de sus amigas había estado con el, le sonsaco su nombre y dirección para asegurarse.
Ahora se donde va a parar el dinero, por lo que mi marido gana, tendríamos que tener mas en nuestras cuentas, me echaría a llorar si no fuera porque hace apenas tres semanas que le he puesto los cuernos con vosotras dos, pero no me lo acabo de creer, tendría que verlo.
PILI – Esto esta echo, el viernes próximo, le das una excusa para llegar tarde, vienes al local te dejare ropa adecuada, te pondrás una peluca, y convenientemente maquillada, con la poca luz, no te conocerá nadie, será divertido, hablaré con la empresaria, le contare tu problema, no me dirá que no, le gusto, de vez en cuado nos acostamos y si le digo que a ti también te van las mujeres seguro que nos ayuda, como mucho tendrás que estar con ella en la cama, pero si esto ocurre te gustara.
DEVORA – Así de pronto no se que decir, me gustaría, me da corte y si algún cliente le gusto, me invita y después requiere mis servicios, o sea quiere follarme, que hago.
PILI – Tranquila las chicas te echaran una mano, inventaran cualquier excusa.
Llego el viernes, toda la semana me habían dado consejos de como comportarme además de haberme follando a Delia y Pili, habíamos simulado que Delia era el cliente y yo y Pili las chicas de relax, pero este cliente tenia suerte, siempre acababa fallándonos.
Entre en el local, nada mas abrirlo, serví algunas copas como camarera, fui invitada a una mesa por un cliente, que me beso y manoseo todo mi cuerpo, al principio lo rechazaba pero me habitué pronto y al final hasta me gustaba.
Llegaron tres hombres, uno de ellos era mi marido, los otros dos no los conocía de nada, se sentaron pidieron dos chicas, estuvieron hablando, mi marido las besaba, tocaba sus pechos etc. Estuve a punto de tirarle una silla a la cabeza, pero Pili adivinando mis intenciones me freno, estuvieron como media hora, para mi interminable, de vez encunado me cercaba a ellos, realmente no me conoció, esto me dio un poco de valor, se levanto y abrazando a las chicas por la cintura se las llevo arriba, el muy carbón no tenia bastante con una, subió con las dos.
No habían pasado diez minutos que la encargada me dijo que los otros dos hombres querían invitarme a una copa, accedí gustosa, podía investigar mas cosas, uno me pidió para follar, me lo pensé unos segundos, si mi marido estaba con dos, yo podía estar también con dos y a mas sus amigos, le dije que si pero teníamos que subir los tres, me venían de gusto follarme a los dos de golpe, se pusieron muy contentos, se levantaron y subimos arriba, una vez dentro preguntaron por mi nombre, Raquel les dije, ellos, uno Juan y el otro Pedro, pregunte por su amigo, Antón me dijeron, y añadieron siempre va muy caliente, tiene una mujer, que no le da mucha caña,”el muy carbón si era el que tiene dolor de cabeza siempre”, pero esta vez le puse unos cuernos bien puestos y con sus amigos.
Que nos vas ha hacer me preguntaron, lo que queráis, me habéis gustado, soy todo vuestra, desenfundar vuestros mas escondidos deseos y os complaceré, al principio estaban distantes, tenían miedo a rozarse, les agarre la polla a los dos y tire con fuerza acercándoles a mi cuerpo, empecé besarles, mientras los masturbaba, hicimos de todo, lo peor de todo es que cada vez me gustaba mas este ambiente, cuando se marcharon, vino la encargada a felicitarme, lo había hecho muy bien, me invito a quedarme asta el cierre como una chica mas, acepte la invitación, si solicitaban dos chicas en una mesa, hacia pareja con Pili, que no desaprovechaba la ocasión para morrearme y meterme mano, esta noche todavía me follaron dos clientes mas.
La experiencia me gusto, empecé a frecuentar el local dos o tres tardes por semana menos el viernes, hacíamos una buena pareja con Pili, nos especializamos en lesbio.
A las pocas semanas decidí que Antón debía saberlo y que fuera lo que la suerte me deparase, Delia tubo una idea que rápidamente pusimos en practica.
El viernes cuando llegaron los tres, se les acerco la encargada, pidiendo hablar con ellos.
ENCARGADA – hoy quiero proponeros algo al ser buenos clientes como sois. Hay una mujer, casada, buena presencia, que de vez encunado le pone los cuernos a su marido y lo hace en esta casa, guardamos muy bien el anonimato, no quiere profesionales, desea a hombres como vosotros, clientes del local, esta vez tiene una fantasía, quiere tener una experiencia con tres hombres a la vez y he pensado en vosotros, que me decís, os aseguro que no quedareis defraudados.
ANTON – No se por mi vale, vosotros que decís.
Aceptaron también.
ENCARGADA – Solo hay que respetar unas pequeñas normas, ella se disfrazara de acuerdo con su fantasía, llevara peluca y un antifaz, no hablara para no ser reconocida, lo indicara todo con gestos, vosotros entrareis, os desnudareis, tomareis una ducha y os pondréis cremas y un perfume que ha traído ella, después os sentareis a esperarla, habrá poca luz solo de velas, estará en un cuarto contiguo donde guardamos trajes y vestidos para estos menesteres, observara vuestros movimientos y entrara cuando lo crea oportuno, no hay limite de horario, ella decidirá cuando se considere terminada la experiencia.
ANTON – Veo lógicas estas condiciones, con tanto misterio ya se me esta levantando.
Hicieron todo lo dicho y se sentaron a esperar, yo abrí la puesta, mi habitación estaba a oscuras, vieron salir una silueta, que se fue materializando conforme se les acercaba, mi fantasía era la de mujer de Drácula, llevaba botas de cuero negro sobre las rodillas, tacón muy fino y alto, sin bragas, una especie de corsé negro desde la cintura asta debajo de los pechos, obligando a estos ha estar mas tiesos todavía, una capa con cuello alto, negra por fuera y roja por dentro, peluca negra, un antifaz negro, maquillada con tonos oscuros, uñas largas de porcelana negras, gentes negros con s asta el codo con detalles rojos y con los dedos y parte de la mano recortados, los impresione, estaban muy callados y serios por el ceremonial, me acerque a ellos lenta mente, todavía estaban sentados, observando con atención todos mis movimientos me puse delante de uno de ellos, muy cerca, su boca a la altura de mi coño, abrí las piernas y la capa, le agarre de los pelos acercando su boca a mi coño, lo chupo y lamió durante mucho rato toda su lengua dentro, me dirigí al segundo, hice que se levantará, abrí mi boca a la altura de mis pechos invitándole a que los besara, chupara y jugase con ellos un buen rato. Todos estaban ya muy calientes, ahora le tocaba el turno a mi marido, para no ser reconocida le di la espalda, me doble por la cintura mostrándole mi trasero con la capa semilebantada, abrí mi culo para que lo chupara, me lamió asta el coño, metió sus dedos dentro, dejándole un buen rato, mas que los otros. Después los levante, empecé con una mamada a uno y masturbar a los otros al mismo tiempo, Antón siempre era el ultimo, cuando tuvieron la polla bien tiesa, tumbe a uno en una especie de camilla y sentándome encima entro toda su polla en mi coño, hice gestos al otro para que me enculara, mientras le hacia una mamada a Antón. Nunca había disfrutado tanto con mi marido, esta posición se la fueron turnando, de forma que los tres me follaron me encularon y a los tres se la mame, hice que los dos amigos se corrieran dos veces, había pasado mas de dos horas, les dije que si estaban satisfechos, prefería ahora estar a solas con el tercero, mi marido, accedieron quedando en la habitación yo sola con Antón, los nervios se apoderaban de mi, era una situación limite, tenia que desvelar mi secreto y decirle ha Antón que era su mujer la que se habían follado y hecho todo tipo de guarderías, me arme de valor, situándome delante suyo fueron encendiéndose las luces, teníamos que vernos las caras, el estaba caliente a explotar, yo también por el morbo que aquella situación me daba, cuando hubimos suficiente luz, me quite el antifaz y la peluca.
Antón – Devora eres tu, no, dime que no eres tu, se le pareces pero no lo eres.
Decía esto una y otra vez, mientras se sentaba, las piernas le temblaban, tartamudeaba, sus mejores amigos acababan de follarse a su mujer delante de sus ojos, ella se había tragado el semen de los tres, repetía.
Antón – Dime que no eres tu, por favor dímelo.
Devora – No Antón, si soy yo, tu fría esposa según dices por ahí, hace tan solo escasamente un mes que llevo esta vida, en cambio tu años, debería haberte mandado a paseo, pero te quiero con locura y ahora que he probado a mas hombres te quiero mas, casi has arruinado nuestro matrimonio, las cuentas del banco han bajado, pero no te preocupes lo que tu gastes por un lado yo lo recuperare por otro, si ya has reaccionado y has vuelto en si escúchame, tenemos dos caminos, uno, es el que no quisiera, buscar abogados para tramitar nuestra separación. Otro, aceptarnos tal como somos ahora, continuaremos frecuentando estos locales y otros, tu como cliente yo como chica, si aceptas esto, ahora echaremos el polvo mas gratificante de nuestra vida, tus amigos nunca sabrán que me han follado en dos ocasiones.
Antón – Me quedo, que sea lo que tu decidas, pero no me dejes.
Devora – Te prometo que será una noche inolvidable, no estaremos solos, estaremos acompañados de dos amigas mías, que entraran en cuanto haga una llamada, una será para ti y la otra será para mí, te dejare escoger.
Se hizo la llamada, entraron dos chicas, Antón hizo una exclamacion, eran Pili y Delia, con sus minifaldas y escotes pronunciados.
Devora – Cual eliges Antón.
ANTON – Delia, hace mucho tiempo que ando en deseos de follarla y me la traes hoy mismo, cariño esto si que es un buen regalo,.
Devora – Sabia que la elegirías, a mi me gusta Pili, ya me ha tenido en sus brazos otras veces, decidido no se podrá cambiar.
ANTON – Claro que no corazón, con las ganas que yo tenia de La abrazo besándola profundamente, yo y Pili nos sentamos en el sofá a observar los acontecimientos, pronto le bajo los tirantes para acariciar sus hermosos y grandes pechos, morreando sus pezones, Delia suspiraba de placer, lo besaba y pasaba su lengua por todas partes, Antón que estaba desnudo acerco su polla al coño de Delia, esta no pudo resistir mas e hizo lo mismo, es entonces cuando Antón noto algo raro diferente, le metió mano en el coño y encontró un hermoso pose, ¡cabrona eres un tío, grito separándose del mismo.
DEVORA – Si es un tío, pero que esta muy buena, todas nos partíamos de risa al ver la cara que había puesto mi marido no se recuperaba del susto.
ANTON – Si es un tio y que grande la tiene.
DEVORA – Si cariño y es toda para ti, es lo que has elegido.
ANTON – A no, esto es trampa, yo no hago el amor con un tío.
DEVORA – Te aseguro que disfrutaras mucho con ella, además no es un tío, es una tía con pene.
ANTON – No, no, por aquí no paso.
DEVORA – Pues tendrás que pasar, primero es el trato que hemos hecho, segundo durante varios años me has metido los cuernos con chicas, ahora quiero que lo hagas con ella, si de verdad me quieres os follareis, la chupareis, y otras cosas, indistintamente uno y otro, si abandonas búscate un abogado para nuestra separación.
ANTON – Devora no podías haber buscado uno que no la tuviera tan grande.
DEVORA – Si que pudiera haberlo hecho, pero no he querido, con esta disfrutaras en cantidad y no tendrás que esperar al ascensor para sobarla un poco.
ANTON – Me lo tango bien merecido.
Se armo de valor, se acerco a Delia, callado sin pronunciar palabra, se agacho puso aquel enorme pene en su boca y empezó a chuparlo, cuando estuvo bien tieso, Delia se puso detrás suyo, le lubrico bien el culo, primero le entro bien los dedos, jugando en su interior, puso su capullo en la entrada del ano con pequeños movimientos circulares se lo fue entrando, Antón le pedía que fuera despacio, para gozar plenamente, yo con Pili nos masturbábamos en el sofá, tardó bastante pero se la entro toda dentro, estuvo un rato moviéndose pero no se corrió, quería hacerlo en la boca de Antón , descansaron un rato, ahora le tocaba el turno a Antón, se la hizo chupar por Delia, después también lo enculó.
Ahora mis amigas son sus amigas y sus amigos son mis amigos, ya no tenemos secretos
RoF
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