[ Ver índice con todas las películas x en alta calidad - Descárgatelas a tu pc para siempre ]
Capturas reales de las chicas en las salas de chat con webcams - Conversa en Español 100%

 Sexo y Porno Gratis
Novedades de hoy
Enlaces X Gratis
Videos Streaming
Blog Porno Gratis
Galerías de Fotos
Videos Cortos
Postales de Humor
Videos Curiosos
Contactos de Sexo
Tienda Sex-Shop
Nuestras Pelis
Sección para Chicas
 Menú de Relatos
 Películas Largas
 Chat con Putas
Autor: Anik
 

Mi vecina se deja usar por necesidad

Mi nombre es Mario. Tengo 26 años y trabajo como Ingeniero Electrónico de una importante y conocida empresa española. No tengo novia, y sí un importante apetito sexual. No sé si soy gilipollas o no, pero todas mis ex coincidieron en eso al dejarme, así que lo seré…

De lunes a viernes estoy comprometido 100% con mi trabajo. Soy muy bueno en él, y no está nada mal lo que gano. Los sábados y domingos los tengo libres y soy muy muy perezoso, y me aburro un poco. Lo cierto es que ya empieza a cansarme esto de bajarme pelis X, comprar revistas porno, y mirarlas aburrido mientras me pajeo teniendo la sensación de haber visto ya esa escena o esa foto. Necesitaba algo nuevo. Bueno, en realidad lo que necesito es follar, pero me da pereza esto de ligar, invitar a cenar, etc., vamos lo que hay que hacer hoy en día antes de follar.


Eran las 10 de la noche. Pensé en ir de putas, nunca había ido. Cuando estudiaba no tenía un puto duro ahora lo cierto es que me sobraría el dinero para pagarme una buena. Pensé en que incluso me saldría más barato que la opción "romántica" y así encima no tendría que mentir (reí sólo). Me quedé pensando un momento en mi jugada, iría a la Casa de Campo (había oído que ahí había muchas), busco un Club en la guía… ummmm…


No sé porqué, me acordé de mi vecina de enfrente. Era de color y trabajaba esporádicamente como limpiadora. Eso lo sabía desde la semana pasada, pues yo siempre creí que era puta, pues estaba bastante buena. Vivía sola con sus tres hijos y pensé que las pasaría jodidas para llegar a fin de mes. En ese momento lo encajé todo. Ella necesitaba dinero y yo lo tenía y sólo tenía que dejarse follar por mí. Igual, si se lo propongo incluso me ahorro el viaje a un club! Joder, incluso no tengo ni que ponerme los pantalones.


¿Pero cómo se lo propongo? Me daba vergüenza claro… ¡Qué coño! ¡Voy y se lo suelto!

Decidido, me puse las zapatillas y sin ponerme los pantalones salí al pasillo. Timbré. Abrió la puerta.


Salió ella, en bata, muy escotada, tendría unos 30 y pico, pero muy bien llevados, estaba buenísima. No llevaba sujetador y se apreciaban claramente sus grandes tetas, ummmm (me empalmé). Me imaginé quitándole la bata y viéndola desnuda, en bragas ummmm, me mojé los labios relamiéndome. Pasaron 5 segundos en los que estuve obnubilado mirándola, hasta que noté su mirada fija en mí como diciendo "¿Qué coño quieres?"


Hola, dije

Hola

Miraaaaa, eeeeeh,,

¿Qué quieres tío? No tengo todo el día, me dijo borde

Soy tu vecino, Mario, ¿te acuerdas de mí? El que te pisó todo el fregao ayer…

Y bien….

Mira, seguro que te vendrá bien el dinero, y yo necesito un repaso urgente porque estoy cachondísimo …

¿Queeeeé? Empezó a gritarme. Pero continué sin dejar que terminara:

Te doy 50 euros si pasas la noche conmigo. Se apartó y cerró la puerta, la paré:

Follando claro…, concluí.

Estás loco, estás enfermo tío. Volvió a intentar cerrarla, con más fuerza. La paré, me hizo daño (iba en zapatillas).

Está bien, 100, dije. Volvió a coger la puerta, y la empujó a lo bestia, esta vez aparté mi pie dolorido.


Volví a mi piso, nada, tendría que ir de putas. Encima en cualquier momento podría venir la policía. Espero que esta zorra no me haya denunciado. Era lo que me faltaba…


Cogí la guía, busqué en la C Casas de putas, joder, no venía nada. Busqué en la P de putas, nada. ¿Pero qué mierda de guía es esta??? La tiré.

Estaba cachondísimo pero lo que no me apetecía era hacerme otra vez otra paja como las miles de mis últimos años. Quería algo nuevo, algo divertido. Timbraron a la puerta. Su puta madre. Había llamado a la policía.

Abría la puerta. Era mi vecina, seguía en bata, antes iba descalza, ahora se había puesto zapatillas para pasar al pasillo, - Acerca el pie y verás como te lo dejo, pensé vengativo. Me asomé, no había policías. ¡Qué raro…!


Me dijo: - 100 euros es una mierda. Si me das 300 me tendrás esta noche.

Mi polla se puso como nunca en mi vida antes, dura, grande, me iba a reventar, me apretaba. La sonrisa de mi cara era alucinante, diooooos, queeee gaaaaanas de tiráaaaaaaarmela…

Te daré 500, le dije. Qué más da, no sabía qué hacer con el dinero que ganaba…

Ella respiró profundo y luego expiró, estaba claro que necesitaba la pasta, aunque le desagradaba la idea de cómo conseguirla… (Eso me gustaba más aún).


Pasa, le dije. - ¿Y tus hijos?, pensé comprensivo (en realidad me importaban una mierda).

Están ya dormidos. No finjas que te importan, dijo ella herida. (Joder, qué poco llevamos hablando y cuánto me conoce, pensé)

Pasó al medio del apartamento (sólo tenía una habitación y el baño), y se quedó de pie con las manos cruzadas. Me miraba esperando instrucciones. Me acerqué despacio.

No quiero besarte, dijo.

Tranquila, yo a ti tampoco, le dije mientras metía la mano debajo de su bata, palpando una de sus tetas. Estaba bien gorda, suave, ummm. Mi polla me pedía follármela ya. - Tranquilo, Cañón (así llamaba yo a mi verga), tienes toda la noche para hacerlo varias veces, pensé.


Se dejaba sobar las tetas, pero cerraba los ojos. Ahora yo tenía las dos manos sobándoselas en redondo, pero despacio. Dejé de sobarle una y le desabroché la bata. Se quedó en braguitas, blancas, de encaje. Metí la mano, y la deslicé despacio hacia abajo mientras notaba que ella se estremecía e intentaba no moverse. Se dejaba. Cumplía su parte. Mantenía una cara de "odio" e indiferencia. Llegué a su raja, y ummmmm, Diooooos, estaba empapada. Noté que se mojaba los labios. Eso me puso a mil. A la muy puta también le había excitado la situación. No me pude reprimir y ahora como un cerdo empecé a sobarle las tetas con una mano, mientras movía la mano por debajo de sus bragas, y lamía su cuello. La tenía a mi merced, la trataba como mi esclava, mi objeto de placer. Ella se dejaba sin más, pero a la vez no podía reprimir pequeños gemidos y suspiros mientras empapaba mi mano con su coñito. Empecé a tocar su clítoris, sé que lo hago bien, y en esta ocasión también sabía que lo estaba haciendo bien. Noté que abría un poco más las piernas, y pese a que procuraba no gemir, aumentó el ritmo de sus respiraciones, haciéndolas coincidir con los pasos de mi dedo juguetón por su bultito. Noté que se relajaba, que convulsionaba un poco, creo que estaba a punto de correrse. Se dejó caer un poco hacia mí, abrazándome los hombros mientras yo seguía con mi masaje. De repente noté que empezaba a dar grititos. Paré suavemente de hacer mis movimientos. Ella convulsionó un poco con su pelvis, y respiró fuertemente unos instantes. Siguió sin decir nada, pero sé que le fastidió que parara. Se iba a correr.


No puedo más, quiero llenarte la boca de con mi leche, dije.

Se quedó perpleja unos instantes, pero volvió en sí comprendiendo donde estaba, y se sentó en la cama.

No, no, arrodíllate puta.

Volvió a su cara de odio. Pero se arrodilló.

Tenía a la negrita en braguitas, estarían tan empapadas que no sé cómo no se caían del peso, de rodillas, sin mirarme a la cara. Me bajé los calzoncillos y me acerqué. Con una mano le cogí la nuca y con otra debajo de la barbilla y la acerqué a mi polla que esperaba ya notar su boca. – Abre la boca, le ordené.


La abrió y le empujé la cabeza. Le metí sólo la punta. Digo se la metí porque mientras le sujetaba la cabeza empujé hacia dentro. UUUUUMMMMMM, grité, que húmeda y estrecha notaba su boca. Qué labios, sí, tenía la típica cara de chupapollas, labios carnosos y boca profunda, la de veces que me había pajeado imaginándome esto. Me quedé un rato parado, saboreando el momento. Mi polla palpitaba, ella se dejaba coger la cabeza. Perfecto. Empujé más, y más. Gimió, MRRRFFFFF, pero no se apartó. Me quedé nuevamente parado, tenía toda mi polla de 15 cm metida en su boca. UFFFF que imagen. La saqué y empecé un mete-saca despacio, sujetándole con fuerza la cabeza, follándome su boca. Cada vez le daba más fuerte y ella a cada embestida hacía un gemidito que me volvía loco, ummmm ummm. Seguro que le estaba haciendo un poco de daño, pero la muy puta aguantaba. – Uf, que boca tienes, le dije, eres una puta, una guarra. Me encantaba insultarla, la sensación de dominio, de manejarle la cabeza. Y notaba su boca tan estrecha… ummmm, me iba a correr en seguida.- Me voy a coooorrer, me voy a correr en tu boca, le grité para que supiera lo que venía ahora, -MEEEE COOOOORRROOOOOO, grité y descargué dos chorrazos seguidos en su boca que debieron entrarle en la garganta directamente, pero aguantó sin apartarse. Seguí corriéndome un buen rato y acariciándole el pelo mientras lo hacía, menuda descarga, creo que jamás me había corrido tanto, uf. Miré hacia abajo y vi que me estaba mirando. Yo seguía con un mete-saca en su boca disfrutando las últimas palpitaciones de mi polla, y del final de mi mejor orgasmo. Le solté la cabeza haciéndole ver que ya había terminado. Ella apartó su boca suave muy despacio, chupándome todo el capullo para dejarme bien limpia toda la polla. Se apartó con cuidado para que no cayera ninguna gota. Me volvió a mirar y tragó. Parte de mi corrida la tenía en la comisura de los labios, cuando se iba a limpiar con la mano, la sujeté y le dije: - Quédate así, guarra, me gusta ver mi leche en tu cara.


Hay que reconocer que mi puta por un día se había ganado su sueldo. La mamada practicada de esta forma, no se le llama felación en realidad, sino irrumación y se consideraba una vejación en tiempos de los romanos, que se utilizaba en las sesiones de tortura como humillación suprema. Pocas novias se dejan hacer esto así que 500 euros tampoco me parece pagar demasiado, pensé.


Te has portado muy bien, en serio, dije

Eres un cerdo, lo sabes ¿no?

Sí, y tú casi te corres

¡Déjame en paz gilipollas!, eso no es verdad. Hay que ser imbécil para que un chico como tú necesite pagar para esto. Dame el dinero.

Te lo doy porque lo has hecho de puta madre. Pero aún no he acabado, mira, le dije, mi polla se está poniendo dura de nuevo, jejeje.

A ella no le hizo gracia. Tenía una cara muy seria, le jodió oir que había estado a punto de correrse, se sentía avergonzada. Eso me hacía mucha gracia. Abrí un cajón, saqué el fajo de billetes de porsiacaso, y conté 500 euros, los dejé en la mesilla, - Aquí están, cuando acabemos puedes cogerlos.


Estaba sentada en la cama, me acerqué nuevamente a ella, y le bajé las bragas rápido.

Cabrón, me llamó. Me empalmé del todo al escucharlo.


Le abrí las piernas y me arrodillé en el suelo contemplando lo que tenía delante. Las ingles estaban empapadas y tenía el coño sin arreglar: peludo, con el bultito mágico que parecía un bultazo en estos momentos, se notaba húmedo y palpitaba. Estaba cachonda (- Si es que encima me tendría que pagar ella a mí, pensé). Empecé a lamerle las ingles, y joder, ¡cómo se estremeció!, echó la cabeza hacia atrás y suspiró profundo, seguí acercándome con la lengua, y la pasé despacio, muy despacio por su raja. No dijo nada, pero echó la cabeza hacia atrás del todo en un signo de que no podía más. Se recostó, creo que avergonzada. Empecé entonces a lamerle el clítoris, despacio, ella empezó a moverse. No gritaba ni gemía, pero respiraba fuerte. Sabía que le encantaba. Más y más empecé a mover mi lengua mientras aferraba sus piernas, y ella acompasaba mis lengüetazos con sutiles movimientos pélvicos, que imagino no podía contener. Estoy seguro de que deseaba cogerme la cabeza y aplastarme contra su raja, pero fingía indiferencia. Lamí y lamí, ummm, me empapaba la cara, notaba que se iba a correr, tenía su clítoris atrapado por mi lengua, la oía respirar más y más fuerte, ufff… hasta que de repente… - Uuummmm gritó suavemente, conteniendo el grito atroz que de verdad necesitaba sacar, mientras movía su pelvis con suavidad en mi cara. Seguí chupando suave, los laterales y la raja para que saboreara bien su orgasmo.

Me encantaba chupar coños, es la realidad, aunque no concuerde con mi imagen de cerdo que quiere sólo correrse.


A todo esto la tenía hiperdura, me había puesto muy cachondo mientras se lo lamía, así que sin más contemplaciones me puse encima suya, ella se terminó de situarse en la cama y me abrazó mientras abría las piernas, agradeciéndome de algún modo el orgasmo anterior. Yo no estaba para tonterías y pasé de comentar la jugada anterior. Lo había hecho por mí, no porque quisiera que se corriera. Eso me la sudaba. Así que se la puse en la entrada, y empujé al fondo. Entró hasta los huevos de golpe de lo mojado que estaba todo.

AAAAAAHHH gritamos los dos. Yo de gusto, ella de soportar la embestida. Continué a lo bestia. Mete saca, mete saca, Plas, plas plas, se oía al chocar los cuerpos.

UFFF, cabrón, ufff, cabrón, me das muy fuerte, gimió.

Calla, le puse una mano en la boca, mientras aumentaba el ritmo.- AAAAH, qué gustooooo, me iba a correr otra vez. Ella me miraba, mientras le mantenía la boca cerrada y gemía con cada embestida. Creo que le estaba gustando ver mi cara de placer.

Jodeeeeeeer, que estrechita estás ummm, continué. Seguía con el mete-saca sin contemplaciones. La movía entera con cada empujón. Me divertía ver sus tetazas moverse violentas en cada embestida. AAAAH, grité antes de parar para no correrme. - Ponte a cuatro patas, le ordené.

Obedeció en seguida. Me puse de rodillas detrás de ella y situé mi polla a la entrada de su coño. Antes de metérsela saboreé la situación. Me quedé mirando su bonito culo, su cuerpo entero en posición de una perrita esperando que me la follara. Se la metí de golpe

UGGGGHH, gimió, pero esta vez no me insultó.

Otra vez plas plas plas. Sonaba mientras mis cojones chocaban contra su culo. Mi polla salía empapada de cada embestida. Estaba mojadísima, me encantaba. Estaba a punto de correrme. Ella seguía gimiendo suave, con cada empujón mío. Sabía que se estaba reprimiendo. Me daba igual. Iba a estallar. Aumenté el ritmo, me recosté sobre ella, y le agarré el pelo, quería cabalgarla. –AAAAAH, gritó. Eso me excitó más aún. Continué mis cabalgadas metiéndosela hasta los huevos mientras le echaba la cabeza para atrás al tirarle del cabello. – ME COOOOOOOOOOOORROOOOOOOO, UUUUUGGGG. Exploté en su interior, todo lo adentró que pude

UFFF, qué bien putita, le dije al acabar.


La dejé un rato dentro. Quería que notara como me palpitaba en su interior. Se quedó quieta, como una perrita obediente. Cuando quedé satisfecho la saqué, y me acosté, ella se levantó al baño sin decirme nada. Imagino que iría a intentar quitarse mi lefa de su interior. -Vas a tener que hurgar bien adentro para sacarlo todo, pensé, riéndome en alto sin darme cuenta.


Se había portado muy bien, se merecía el dinero desde luego.

Volvió al rato, y se quedó sentada en la cama, imagino que esperando más instrucciones. Miraba el dinero de la mesilla.

Puedes cogerlo e irte, voy a ducharme. Ya nos veremos otro día. Me levanté y me metí al baño.


Me metí en la ducha. Esperaba oír la puerta cuando en vez de eso la negrita descorrió la cortina. - ¿Te importa que me duche? Huelo a semen y sudor.

No, para nada, pasa. Pero ahora tendrás que ducharme.

OK, eso es más sencillo que lo anterior.

Pasó al interior. Me dio gel y después me pasó la esponja por todo el cuerpo, me frotó todo y tuvo especial cuidado en limpiarme la polla y los huevos. Me medio empalmó de nuevo. Reconozco que fue agradable todo esto, incluso me enterneció ver como estaba agachada limpiándome las piernas.


Después se enjabonó ella, y me quedé mirándola mientras lo hacía. Cañón se despertó del todo. Hubo un momento que estaba limpiándose las piernas y los pies, menuda imagen. La negrita de espaldas, con el culo en pompa enseñándome su puerta de atrás al agacharse. Y como soy malo… UFFF, le iba a intentar dar por el culo. Me relamí, y se la puse a la entrada del culo. Ella se quedó quieta, dejó de hacer lo que estaba haciendo, y miró hacia atrás extrañada sin comprender o sin querer comprender lo que iba a pasar.

Quédate quieta. Y empujé. Entró fácil. Me encantó – ¡UUMMM, QUE ESTREEECHOOO!!

AAAH, gritó ella.

Quieta que ya está dentro. Era verdad, al estar enjabonada tenía toda mi polla hasta los cojones dentro de su culo. Me daba un gusto de muerte.

¡Cabrón! Bueno, pero acaba rápido, me pidió ella, mientras se agarraba las nalgas para facilitarme el acceso.

Empecé con el plas plas, sujetándole las caderas. Le empecé a dar suave, pero poco a poco aumenté el ritmo. No sé porqué pensé en ello en este instante pero le pregunté:

Por cierto, ¿cómo te llamas?

-Tío, me estás enculando y se te ocurre preguntarme mi nombre, dijo entrecortadamente pues no paré de embestirla

Bueno, si no quieres no me lo digas, dije mientras la embestí más fuerte que nunca.

Carmen, me llamo Carmen.

(Esperaba un nombre más raro, pensé). OOOH, que rico tu culito.

¡Venga córrete cabrón! ¡Disfruta de tu compra!, me gritó.

Lo notaba tan estrechito que pronto me corrí. - AAAAAAAH, grité, mientras se la metía bien hasta el fondo. Ella también gritó, un grito que acabó en alivio pues se había acabado todo.

Se incorporó rápido en cuanto pudo y se tocó el culo. Seguramente le dolía.

Joder tío, te has pasado un montón, no te podrás quejar...

(A ver qué tal andas ahora, pensé divertido) - Es verdad, dije, pero es que no me pude aguantar. Qué gusto me había dado, y encima con esto no contaba. - Bueno, yo salgo, continué.


Ella tendría que lavarse de nuevo. Me reí yo sólo de nuevo al pensar en esto.

Me puse los calzoncillos de nuevo y me esperando a que saliera. Salió, tenía cara de dolorida y andaba raro. Sonreí, por dentro estaba que me descojonaba. Me sentía poderoso de todo lo que había hecho y sobre todo de este final.


Se puso la bata de nuevo, las bragas no (estarían tan empapadas que le daría cosa). Cogió el dinero de la mesilla, y lo metió en el bolsillo Me miró, esperando a que le dijera algo. No lo hice. Ella tampoco me dijo nada. Se dio la vuelta abrió la puerta y se fue.


Cerré los ojos y me quedé dormido en un segundo.


Domingo. Pasé el día aburrido como casi todos los días de todos los fines de semana. Al llegar las 10 de la noche timbraron a mi puerta. No pregunté quién era. En seguida supe que sería Carmen quien estaba al otro lado.


 
 Follar ahora es fácil
 + Webs Nuestras

 Videos Interesantes

 Anuncios Clasificados

 Buscador Porno

 

 

Anuncios Clasificados Gratis ( España )

Chat X Webcams Porno Chats de sexo Webcams X Chat Porno Webcams Sexo

Realizado por BURWEBS S.L.