[ Ver índice con todas las películas x en alta calidad - Descárgatelas a tu pc para siempre ]
Capturas reales de las chicas en las salas de chat con webcams - Conversa en Español 100%

 Sexo y Porno Gratis
Novedades de hoy
Enlaces X Gratis
Videos Streaming
Blog Porno Gratis
Galerías de Fotos
Videos Cortos
Postales de Humor
Videos Curiosos
Contactos de Sexo
Tienda Sex-Shop
Nuestras Pelis
Sección para Chicas
 Menú de Relatos
 Películas Largas
 Chat con Putas
Autor: Kahn
 

Fantasias animadas de ayer y hoy

Como podría comenzar esta carta, sin ir demasiado al... “grano”. Mmmm, ya sé. Recuerda que lo de dar rodeos se me da muy bien. Este será el último.

Últimamente me he imaginado que entre mis sabanas sentía tú calor. Incluso, alguna que otra vez, me he despertado con la sensación del tacto de tú piel en la mía. Acariciándome la espalda, recorriéndomela hasta llegar a... magrearme el culo respingón. Llegando a tocar parte de mi sexo, tan dulcemente, que cuando he querido darme la vuelta para que tuvieras la oportunidad de que lo acariciaras sin molestias, ya no estabas.

Sabes, estoy imaginándote sentada frente al ordenador, leyendo esto y... mi fantasía vuelve a volar.
Me gustaría estar ahora, detrás de ti. Y, que tú supieras que estoy allí. Mientras vas leyendo, y... dejando rienda suelta a tus deseos.
Delicadamente, sin asustarte; mis manos se acercan a ti. Sentada como estas tengo un muy buen acceso a ese cuello, cubierto por sedoso cabello. El cual ya empiezo a apartar para poder tocar por primera vez tú temblorosa piel.

Con una mano, mantengo tú cabello apartado. Mientras con la yema de los dedos de la otra, empiezo a acariciarte la nuca. Haciéndote sentir el calor de mi piel en este sitio tan sensual. Mis dedos remueven tus cabellos. Pasándolos por entre ellos. Desde la base de la nuca asta casi la parte más alta de tu cabeza. Lo hago una y otra vez. Intuyendo por tus gestos que te gusta.

Mis labios desean poder besar ese fuego que es tú piel. Los iré acercando, muuuuuuuuy lentamente. Para dejarlos caer, justo donde antes te acariciaba; entre la nuca y una de tus orejas. De momento solo la rozaré con mi nariz. Luego... ya veremos.
Otro beso. Esta vez más hacia el cuello. Tipo Vampirillo. Y... otro. Este más profundo y húmedo. Cada vez te cojo más confianza. Me dejas?.

Mis manos, liberan tus cabellos, y mis labios se apartan del salado sabor de tú piel, pero..., no te libraras tan fácilmente de mis caricias.
Mis dedos ahora se entretienen en hacerte un ligero masaje. Apoyando las manos en tus hombros. Utilizaré los pulgares para masajearte la zona de la nuca. Desplazándolos desde abajo hacia arriba. Apretando ligeramente, sin hacer daño. Mmmmmm, veo que te gusta.

Para tener un mayor tacto. Desde atrás, te desabrocharé un par de botones de la blusa. No te asustes, al menos todavía no. Solo los botones.
Mis manos ligeras, pero traviesas, te desabrochan los botones y, cogiendo la blusa para abrírtela un poco, se atreven a acariciar suavemente parte de tú escote. Sintiéndolo muy cálido y palpitante. Ummm. Ahora ya puedo darte un beso en tus hombros.
Besitos pequeños, casi sin tocar la piel de esos preciosos hombros. Un montón. Primero en uno. Luego en el otro.

Ummmmmmmmm!!!!. Que bien hueles. Te comería a besos. Y... sabes que?. Creo que lo haré.
Deja que le dé la vuelta a la silla. Para poder mirarte fijamente a los ojos. Así veré como estas de dispuesta a jugar a mi juego. Tú mirada se clava en la mía. Sintiendo como crece algo entre nosotros. Traviesilla, esa manooo. No querrás que vaya yo más rápido que tú verdad?.
Mis manos empiezan a acariciarte de nuevo. Esta vez las mejillas. Paseando mis dedos por ellas. Apartándote el pelo de la cara. Llegando a tocarte con sensual delicadeza, la oreja que antes estuve a punto de besar. Tus ojos siguen marcando a fuego tus deseos en los míos. Ummmm. Esta vez, mis manos vuelven a acariciarte el pelo como antes. Pero ahora puedo ver lo que antes no veía. Y es cuando me doy cuenta de cuanto te gusta realmente. Fijándome en como cierras los ojos, para sentir más las caricias, que con la otra mano te estoy haciendo en el escote. Pasando las yemas de los dedos por esa delicada zona de tú cada vez más apetecible piel.

Mírame de nuevo, fijamente, mientras me acerco para besarte en la boca. Ya casi estoy respirando tú aire. Y... en el último instante, antes de llegar al objetivo..., me desvío y te doy un beso justo en la comisura de los labios. Un beso dulce, pero que parece que te hace estremecer. O eso, o... empiezas a coger frío. Si es así; tranquila se como hacértelo pasar.

Estando tan cerca del centro de ese calor tan bueno que estoy sintiendo, que son tus ardientes labios, no puedo desaprovechar la oportunidad de saborearlos.
Mis apasionados labios, se entre mezclan con los tuyos, en un maravilloso beso. Robándote parte de tú aliento, saliva y sabor. Ummmmm. Me vuelve loco esa lengua golosa que tienes. La mía para no ser menos, intenta pelearse con la tuya; haciendo un pulso de deseo.

Otra vez miro fijamente esos, ahora ya, viciosos e impacientes ojos. Impacientes por ver cual es el siguiente paso que doy.

Sentada como estas, y... cerca como ya estoy de ti. Dejaré que empieces a quitarme la ropa. Primero me desabrocharas el cinturón. Luego, con mucho mimo,... heeeey!!!. Otra vez esa mano. No tienes espera eh?. Cojo esa mano traviesa, y la coloco junto a la otra, para que desabroches los pantalones. Lentamente vas bajándolos, mientras yo muevo el culito a ritmo de la música. Ya abajo, puedes contemplar los bóxers. Que por alguna extraña causa están muy, pero que muy, abultados. Es por tú culpa. Y la de tus besos y caricias. Ummmmm. Esta vez te dejo, pero... con cuidado. Le gusta asustar a las niñas traviesas.

Deja que me apoye en la silla donde estás sentada, para sacarme del todo los pantalones, junto los calcetines y los zapatos. Uy!!! Creo que me he acercado demasiado. Mis huevos estaban intentando hacer nido entre tus pechos. Suerte que tus manos no lo han dejado. Acariciándomelos por encima de la tela del bóxer.

Ahora me toca a mí. Tú no te muevas de donde estas. Yo me encargo de quitarte esos temblores que te dan. Aunque..., no lo entiendo. Con el calor que desprende tooooooodo tú cuerpo, que lo estoy sintiendo a través de tus manos que me están agarrando el culo.

Yo en calzoncillos y, camiseta. Y tú con tanta ropa?. Será cuestión de equilibrar la balanza un poco no?.
Empezaré acabando de desabrocharte la blusa.
Uno por uno. Los tres botones que quedan para acabar de desabrocharte, van soltándose bajo mis dedos. Dedos que..., se aprovechan que la ropa de la blusa ya no cubre tú aterciopelada piel, para deslizar cálidamente dos de ellos, por encima del tacto suave y carnoso de la parte más alta de tus apetitosos pechos. Para pasar seguidamente, haciendo eses, a hacer lo mismo desde el centro de los sujetadores asta el principio de los pantalones ajustados que llevas. Entreteniéndome en tú ombligo. Haciendo pequeños circulitos alrededor de él.
Como veo que debido al calor, tú piel, se esta secando; Tendré que humedecerla. No se me ocurre mejor idea que hacerlo con mis labios, y mis besos. Empezando por algo que... no creo que necesite más humedad. Ya por si solos tus labios brillan bajo la poca luz que nos acompaña. Ummm!!!. Tremendo beso. Mis labios quedan pegados a los tuyos mientras, con las manos separo la blusa dejando el sujetador y buena parte de ese precioso cuerpo a merced de mis caricias. Besándonos como estamos, entre cruzando nuevamente nuestras lenguas; mis manos acarician tus brazos, deslizando las mangas de la blusa, asta quedar detrás, entre el respaldo de la silla y tú ya casi desnuda espalda.
Después de mucho esfuerzo, he conseguido liberarme del aprisionamiento a la que me tenían tu lengua y tus labios. Aunque si tengo que decirte la verdad me encantaba.

Ya nada me impide empezar mi recorrido de besos por tú tórrida piel. Aparte de la ropa que aun tendré que quitarte.

El primero en la barbilla. Aprovechando la cercanía de esos dos trozos de brasas, que son tus labios.
El siguiente en el cuello. Siguiendo el rastro de tus zonas más calientes. Siempre hacia abajo.
Otro, antes de llegar al cada vez más excitante escote.
Llegando con el próximo hasta él. Allí me regodeo y me deleito, besando una y otra vez. Robándote parte de la sal de tú piel. Estando aquí, muy entretenido, mis dedos lentamente, acariciando todos los rincones que encuentran, se apoderan del cierre del sujetador. Y... con un ligero movimiento, lo desabrocho. Sujetándolo entre los dedos de una mano. Mientras con la otra, después de dejar de besuquearte, te acaricio los labios con mi pulgar. Volviéndote a mirar directamente a los ojos. Siento como arden de pasión. Y no solo me refiero a tus ojos. También siento el ardor de tus pechos en el mío.
Rápidamente, antes de que me canse de aguantar el sujetador, dirijo mi boca hacia ellos. Exactamente hacia el pecho izquierdo. Y..., agarrandolos con mis dientes, sin morder ehhh!!! (aun); Los suelto de atrás y... los lanzo con la cabeza hacia un lado. Mis manos ya vuelven a estar desocupadas. Mmmm, me pregunto en que podría ocuparlas. Ahora que ya no tengo ningún impedimento, a no ser que tú no quieras; que a estas alturas creo que no. Mis manos, acariciándote todo el cuerpo, se dirigen hacia tus pechos.

Ummmmmmm!!!. Me encantan ese par de monumentos al placer. Y la cúspide de ellos. Mmmmmm. Esos pezones cada vez más hinchados. Sujetos por esas increíbles aureolas; deseosos de ser besados, chupados y, lamidos. Pero de momento... solo los acariciaré.
Una de mis manos, se atreve a cogerte el pecho izquierdo. Delicadamente. Masajeándolo dulcemente, como si se tratara de la masa de unas apetitosas galletas. Con un par de dedos, le doy forma a tus pezones. Retorciéndolos un poco, sin hacer daño. Rozando con delicadeza la aureola. En el otro pecho hago lo mismo, pero..., esta vez con la yema de un dedo, rozo rápido ese pezón que parece estar apunto de estallar.
Me pregunto..., si debe saber tan bien como aparenta. Me dejaras probar?. No sé porque, pero creo que sí. Te debes estar preguntando asta donde soy capaz de llegar sin perder el ritmo; pueeeeeees... prepárate porque a partir de aquí viene lo mejor.

Mi boca toda viciosa, no sabe donde parar de darte besos. Te doy besos en el cuello, uno tras otro. Parando para dirigirme de nuevo a tú boca, para recibir una oleada de peligrosos besos tuyos. De los cuales salgo victorioso, pues no podrán detenerme. Luego, mis labios recorren, besando, lamiendo, incluso con ellos atrapo tú labio inferior, estirándolo ligeramente asta que resbala y salta de mi boca.

No hace falta que me digas nada, tú mirada me lo dice todo. Apartándome de ti un poco, vuelvo a coger impulso, para ir directo hasta tus pechos colmados de deseo.

Con mi boca dándote besitos por todo alrededor de tus pechos, uno tras otro. Cada vez con más pasión. Dirijo mis ataques a la parte más sensible de esta zona.

Mi lengua empieza a jugatear con tus pezones, Ummmm. Con la punta de ella rozo cada vez con más rapidez, estos dos trocitos de cielo. Ummmm. Parando de tanto en tanto, para chuparlos, y saborearlos con más deleite. Los tienes ardiendo. Me coloco uno de ellos entre los dientes, mientras rechupeteo, y le pego lametazos.

Mis manos, estrujan y magrean con cuidado de no hacerte demasiado daño, cada uno de estos maravillosos pechos que sigo chupando, besando, lamiendo. Ummmm!!!. Ssssssluuuuuuuuuurrrrrp!!!.

Empiezo a oír tus primeros gemidos. Y eso me pone todavía más, Ummmmmm.

Como veo que empiezas a estar impaciente, daré otro paso más hacia conseguir mi premio.

Lentamente, voy dejando de masajearte los pechos. Para recorrer con mis manos los costados de tú trémulo cuerpo. Acariciándolo, bajando. Poco a poco. Haciéndote sentir el calor de mis dedos, manos y, besos.
Mis labios llegan a besar ya tú ombligo. Haciéndote cosquillas con mí barba. Al mismo tiempo que con la lengua juego en su interior.

He llegado asta una zona donde todavía queda ropa. Tus pantalones. Y... lo que lleves debajo. Para saber lo que hay, la mejor manera de saberlo es mirando.

Primero, con mis piernas, sentada como estas. Separo y empujo las tuyas; Para hacerme un sito entre ellas. Ábrete de piernas. Me tienes a un suspiro de ti.

Estando ya entre tus piernas. Me arrodillo. Así tendré lo que busco a la altura adecuada.
Mis manos de apoderan de tus caderas. Acariciándotelas, al tiempo que me dirijo con ella asta el botón de estos ajustados pantalones que me llevas. Con un poco de prisa por ver lo que escondes tras ellos. Desabrocho el dichoso botón que se me resiste.

Como me temía; están tan ajustados que..., no puedo hacer lo que quería. Tenia ganas de perderme entre tus muslos. Mmmmm, quizá aun pueda.

Coloco mis manos sobre tus muslos. Cubiertos por la ropa del pantalón. Pero..., me he dado cuenta que es un tipo de tela bastante flexible. Casi como una segunda piel.
Sin miedo alguno, restriego mis manos por encima. Al mismo tiempo que te separo las piernas un poco más. Poco a poco mis manos, siguiendo con las caricias en tus muslos; me voy acercando a... el centro de los pantalones. Tus ojos se cierran. Así tenía yo razón, la ropa es lo suficientemente “sensible”, como para transmitir mi tacto.

Con una mano, empiezo a acariciar la doble tela que cubre tú sexo. Mmmmm. Que calorcito más rico.
Veo que sigues cerrando los ojos, a medida que mis dedos hurgan en los valles y montañas que forman los labios de tú sexo, bajo la tela de lo que parece ser un tanga.

Si no fuera por que es imposible. Me pareció por un momento sentir parte de la humedad de tú sexo, a través de las dos telas. Ummmmmmmmmm!!!. Quizá sí. Esos gemidos ya son más serios.

Intentaré sacarte los pantalones. Me gustaría saber si he acertado que llevas un tanga. Solo tienes que ayudarme levantando un poco el culito cuando haga falta.

Cogiendo de cada extremo de las perneras del pantalón. Empiezo a tirar. Será mejor que te agarres bien a la silla. Ya van saliendo, le cuesta pero van saliendo. Un ultimo tirón y... Ya. Uy!!!, casi sale también el tanga, que llevas. Ummmm. Tengo premio por acertar?. Lo buscaré. Seguro que lo tienes escondido en alguna parte.

Vuelvo a arrodillarme para sacarte del todo el dichoso pantalón. Mmmmmm. Huelo a esencia de mujer. Jo!!!, como me he puesto al levantar la vista y ver..., como tú sexo casi parece estar devorando con gran pasión, la tela del tanga que lo cubre. Ummm.
Me muero por acercar mis dedos para ayudarlo a respirar. Parece como si me estuviera pidiendo auxilio.

Con mis manos acaricio, ahora sí, tus muslos desnudos. Sintiéndolos apretados, y muy calientes. Cada caricia que te doy en esta zona, se refleja en cada una de tus respiraciones. Siempre más profundas, cuando el contacto me mi piel la sientes sobre la tuya.
A medida que mis dedos se acercan más a la tela del tanga, siento como tú respiración se acelera.

Acaricio con un par de dedos sobre la tela que cubre tú sexo, nuevamente.
Ummmmmmmmm. Que blandito y húmedo. Además de ardiente. Por lo visto todas las vueltas que he dado para llegar asta aquí han dado sus frutos. Mmmmmmm. Unos frutos muuuuuuuuuy jugosos; por lo que estoy comprobando.

Será mejor que libere tú sexo de esa prisión de tela. Intentaré consolarlo con muchos mimitos, caricias y, besitos. Quizás así deje de “llorar”, lagrimas de amor.

Un par de dedos, se deslizan, lentamente; por debajo del tanga. Entrando por un lateral. Justo al lado de una de tus ingles. Esta zona esta entre húmeda y muy húmeda.
Siempre desde la posición en que estoy, miro de tanto en tanto tus ojos. Los cuales están casi siempre cerrados, esperando cual será el próximo paso que haga.

Los dedos que tengo tras el tanga; lo primero que se encuentran en su camino, es el tacto de tú bello. Un estupendo jardín para perderse.
Removiendo mis dedos ente tú pelambrera, me doy cuenta que tú respiración se entrecorta, para dejar salir del fondo de tú ser unos gemidos cada vez más seguidos. Ummmmm. Los cuales me provocan aun más.

Los dedos traviesos y juguetones que tienes cada vez más cerca del sexo. Empiezan a acariciar uno de los labios de tu sexo. Dulcemente, casi sin tocar. Rozando.

As dado un respingón, al sentir como voy cogiendo confianza acariciando con más presencia de mis dedos entre tú vulva. Separando un poco los labios mayores, para poder llegar con más facilidad al centro de toda tú pasión.
Con un dedo ya puedo acariciarte el clítoris. Empezando a acariciarlo alrededor, con suavidad. Untándome con tus propios jugos. Dando pequeños rodeos, que, de tanto en tanto detengo, para sobarte tooooooda la vulva con mi mano abierta. Esparciendo esa humedad que no para de surgir desde lo más profundo de tú sexo.

Tus gemidos, junto con el chasquido de la humedad de tú sexo al ser acariciado por mis, cada vez más inquietos dedos; me esta provocando tal excitación que corro el riesgo de tener también un orgasmo, como tú estas teniendo, entre mis dedos.

Me gustaría ver como es. Sin tanga, ni nada que me impida contemplarte desnuda, de arriba a bajo. Mientras yo sigo aquí; Jugando con tú sexo. Mirando hacia arriba veo como le estas dando gusto a tus pezones.

Voy a quitarte el tanga. Ya me he cansado de él. Es muy bonito, y te sienta de fábula, pero..., quiero..., comértelo todo.

Agarrando una de las tirillas laterales del tanga; entre mis dos manos. Y..., de un tirón seco. La rompo. Luego la otra.

Por fin veo mi “premio”. En toda su plenitud. Adorable, deseable, apetitoso. Ummmmmmmmm!!!. Y rezumando una esencia que me enloquece.

Cogiendo otra vez, con mi boca, el tanga. Acercando tanto mi cara a tú sexo, que mi nariz roza, sin querer. Meto mis dos manos por debajo de tú culo. Deslizándolas entre él y, la silla. Mis manos, aprietan y estrujan tus nalgas. Separándolas y volviendo a apretarlas. Mientras te levanto lo justo; para que la tela de tanga que te queda detrás. Pase por debajo. Del tirón que le doy cogiendolo de la boca. Y lo lanzo lejos.

Vuelvo a sentarte. Haciendo que te pongas con las piernas más colgando. Con el culito justo al borde del asiento. No te preocupes. No dejaré que te caigas.

Me levanto del suelo, y me empiezo a quitar la camiseta. Tú no puedes evitarlo y..., también te levantas para ayudarme. Pero..., no es precisamente la camiseta lo que me ayudas a sacar. Picarona.



Tus manos se introducen dentro de mi bóxer. Ummmmmm. Acercándote a mi ya desnudo pecho, con tus cálidos y ondulantes pechos. Nos unimos en un abrazo muy especial. Yo sintiendo tus turgentes pezones clavándose en mi pecho, buscando el roce con los míos. Mientras me tienes agarrado por las nalgas. Justo como yo lo hacia antes.

Estando así, relajándonos unos segundos antes del combate final. Vuelvo a mirarte fijamente.

El sonido de un beso rompe el silencio que había entre los dos. A este le siguen dos más. Cada vez más profundos y..., largos. Mientras mis brazos te rodean, atrayéndote más hacia mí. Sintiendo como mi sexo empuja en el sentido contrario, justo encima de tú pubis. Una de mis manos, te sujeta la cabeza por atrás, acariciándote bajo el pelo de la nuca; mientras nos volvemos a besar. Esta vez casi me dejas sin aire.

De repente..., el combate continúa.

De un tirón, cogiendo la tela, por dentro, del bóxer. Me lo bajas sin avisar. Siguiéndolos hasta llegar al suelo. Poniéndote de cuclillas. Uyyyyyy!!!, que susto más rico. As empezado a lamerme la puntita sin dudarlo ni un momento. Me ha cogido desprevenido. Ummmmmmmmmmm!!!. Que bieeeeen, que gusto. Me encanta como lo haces.

Ummmmm!!!. Afloja un poco cariño. Si sigues chupándomela así..., acabare corriéndome. Ufffff. Con esa lengua sacudiéndome una y otra vez el glande.

Ven aquí. Sube tú boca donde pueda controlarla con la mia.
De nuevo un beso nos vuelve a unir. Sintiendo en tú boca el rastro de mi propio sexo, mezclado con el de tu saliba.

Esta vez, nada se interpone entre nuestros sexos.

Siento entre tus muslos el enorme calor que desprende tú sexo, sobre el mío.
Seria muy fácil ir directos al asunto, pero..., ya me vas conociendo. Me encanta “jugar”.

De nuevo te vuelvo a sentar, en la silla que; después de esto ya no será tan cómoda.
Justo como antes con el culito casi fuera.

Me vuelvo a arrodillar entre tus piernas. Pasándomelas por encima de mis hombros. Acercando mi cara a tú sexo. Un beso casi sin llegar a serlo. Se lo doy a toda la inmensidad de tu bello sexo. Otros dos, justo en las ingles. Ya que gracias a ellas recogen y protegen tan apreciado manjar. Para pasar a..., lamer, primero con delicadeza, y lentamente. Los labios de tú vagina. Sorbiendo de vez en cuando; ese néctar que ya vuelve a manar de tus gemidos.

Mi lengua enloquece por momentos. Lamiendo, sacudiendo. Arrastrándose de un lado a otro de tú sexo. Cada vez con más rapidez. Separando tus labios. Introduciéndose más y más en ese túnel rosa. Mientras con mis manos. Voy abriendo esa delicada flor que es ya, tú chorreante coño. Acariciando con los pulgares toda tú vulva. Mientras sigo azotando el clítoris con mis lengüetazos. Todo tú sexo es una fuente de placer.

Tus gemidos ya se suceden uno tras de otro. Casi sin tiempo de reponer aire.

Los espasmos de tú nuevo orgasmo, hacen que mi lengua aun metida dentro de la vagina; sienta como si tuvieras otro corazón escondido en ella. Ummmmmmm.

Tus líquidos han mojado toda mi perilla. Tus manos ya han dejado de apretarme la cabeza contra tú sexo.

Empiezas a respirar con normalidad. Mientras yo acabo dándote los últimos besos en tus labios vulvares. Cogiendo entre mis labios, uno de ellos. Chupándolo, succionándolo. Para soltarlo de golpe.

Me incorporo y, me pongo en pie. Mientras una parte de mí también ha hecho lo mismo. Levantarse; como si quisiera saludarte.

Estas tan disfrutando del clímax, que casi te desparramas por la silla. Antes de que caigas, te cojo por las muñecas. Tirando hacia mí. Te agarras a las mías, y...; de un tirón, te pongo de pie frente a mí. Heeeeeey!!!, veo que aun te flojean las piernas. Sujétate a mí para no caer. Vaya; no tenias otro sitio donde agarrarte que no fuera
Mi polla. Morbosilla. Aja!!!; Aun pides más guerra he!?.

Ummmmm, Que caricias!!!. Tienes las manos muy suaves y ardientes.

Ven; vamos a acabar la faena. Te llevare a un sitio más cómodo. Tú me guías, es tú casa.
Abrazándote desde atrás, con mi polla apretada entre tus nalgas. Vamos dando pasitos, para no tener que separarnos mucho el uno del otro. Me llevas asta tú habitación. Dirigiéndonos hacia la cama. Esa en la que te as hecho varias..., pensando en mi. Esta vez tendrás motivación leyendo esto.

Tumbada sobre la cama. Ya estas abriendo las piernas para que me acerque con mi “compañero de juegos”. Pero primero quiero que estés en plena fiebre sexual; para intentar llegar los dos juntos.

Me subo a la cama. Arrodillándome ahora encima de ella. Frente a mí, tú cuerpo completamente desnudo y, pidiéndome que te folle.
Agarrandote por las caderas. Te acerco más a mi polla. Esta palpitante; deseosa de conocerte profundamente. Con una mano cojo mi trasto, y empiezo a acariciarte el coño con la punta reluciente. Restregándotelo cada vez más deprisa. Sintiendo el calor y la humedad, que no a parado desde el principio. Ya vuelves a cerrar los ojos, para sentirlo mejor. Mientras con mí otra mano, magreo uno de tus muslos. Separándolo un poco más del centro de ebullición, en que se esta convirtiendo tú coño.

Me acerco más a ti para tenerte bien. Y..., con la misma mano con que estaba restregándotelo. Empiezo a meterla dentro. Muuuuuuuuuuy lentamente. Haciéndote sentir como mi polla, va abriéndose paso a través de la carnosidad de tú vagina. Lentamente entrando más, y más. Separando las paredes de tú útero. Sintiendo como mi caliente polla arde dentro de ti. Tus jugos no paran de salir. Untándome de ellos toda mi polla.

La vuelvo a sacar, otra vez lentamente. Haciéndote gemir de desesperación.
Tus piernas se enroscan a mis caderas. Empujándome hacia ti. Ya estas más que deseosa de que me de prisa y, de que profundice más.

Está bien. Haya voy. Me coloco encima de ti. Apoyándome con mis brazos, al reposa cabezas de la cama. Y..., empiezo con un movimiento de caderas cada vez más rápido. Empujando hasta el fondo. Oyendo, y Sintiendo como tus gemidos van al mismo ritmo que yo le estoy dando a mis caderas. Cada vez más rápido. Entrando, saliendo, entrado, saliendo. Cada vez más rápido. Parando de vez en cuando, para..., volver a seguir el proceso. Deslizando una y otra vez, mi polla dentro de ti. Quiero cambiar de postura.

Te pido que te pongas tú de rodillas encima de la cama. Agachando la cabeza sobre la almohada. Ummmmmm, sí. A cuatro patas. Con un par de saltos, ya estoy a la altura adecuada, para esta postura. Mi polla vuelve a untarse en tus fluidos. Para que esta vez, de un solo golpe entre toda. Haciéndote gemir como nunca antes. Empezando a bombear de nuevo. Mientas mis manos, que antes no podían, acarician tus pechos; Sujetándolos de los vaivenes producidos por mis constantes golpes de cadera. Con mis labios cerca de tú espalda. Voy dándote besos por donde llego. Siguiendo bombeando, entrando y sacando mi polla dura del interior de tú coño jugoso. Me pongo más derecho, para poder cogerte por las caderas. Y así..., darle más ritmo.

Con cada empujón que hago, un sonido procedente de nuestros sexos encharcados. Llega a mis oídos. Seguramente no lo llegues a escuchar. Entre tus gemidos y los míos este sonido se difumina. Mmmmmmm, aaaaaaaaajjjj, chuups-chuups.

Ahora ponte tú un rato encima. Antes de que empieces déjame darte un morreo como te mereces. Ummmmmm. Deliciosa lengua.

Todo tú cuerpo parece una antorcha, bajo el tacto de mis caricias.

Tumbado boca arriba, con toda mi polla tiesa, repleta de tus líquidos y los míos. Tú te la intentas colocar; cogiendola con una mano. Ummmm, como lo dominas.
Primero empiezas suave, a montar sobre mi polla. Pero..., viendo que en esta postura la sientes más; parece que te has propuesto tener un superorgasmo. Intentare aguantar tú ritmo. Ummmmm. Siiiiii. Sigue así, sí. Más, sí. Dame venga, siii, sigue. Mientas mi polla se desliza entrando y saliendo a un ritmo endiablado. Casi derritiendo nuestros sexos, o eso parece con tanto lubricante. Siii, salta, sigue más así, así, sí más más.
No podré aguantar mucho más. Ummmmmmm, sigue, sí.
Con un par de dedos, mientras tú cabalgas, te machacaré el clítoris a base de roces.

Ummmmmmm, cariño, como me pones, Ummmm, sigue, así sí, más más. Sí, más.
Estoy a punto de estallar, Ummmmmm, Ummmmm.

Ohhhhhhh!!!, siento como el interior de tú sexo, se contrae varias veces, sobre el mío.

Ahhhhhhhh!!!, siiiiiiii!!!, DIOS!!!. Me cooorroooooooooooooooooooo. UuuuuuuuUUuuuuuUUmmmmmmmmmmmmmmmmmm.
Al mismo tiempo que sueltas un magnifico gemido. Relajando tú cuerpo que se desploma sobre el mío. Notando como tiemblas mientras te abrazo muuuuuuuuy fuertemente.

 
 Follar ahora es fácil
 + Webs Nuestras

 Videos Interesantes

 Anuncios Clasificados

 Buscador Porno

 

 

Anuncios Clasificados Gratis ( España )

Chat X Webcams Porno Chats de sexo Webcams X Chat Porno Webcams Sexo

Realizado por BURWEBS S.L.