[ Ver índice con todas las películas x en alta calidad - Descárgatelas a tu pc para siempre ]
Capturas reales de las chicas en las salas de chat con webcams - Conversa en Español 100%

 Sexo y Porno Gratis
Novedades de hoy
Enlaces X Gratis
Videos Streaming
Blog Porno Gratis
Galerías de Fotos
Videos Cortos
Postales de Humor
Videos Curiosos
Contactos de Sexo
Tienda Sex-Shop
Nuestras Pelis
Sección para Chicas
 Menú de Relatos
 Películas Largas
 Chat con Putas
Autor: Anónimo
 

Dormías frente a mí...

Estabas cerca de mí, y yo cerca de ti... Menos de un metro nos separaba, sentados uno el frente del otro. La fiesta había terminado y teníamos que quedarnos durmiendo en el local porque nos habían dicho que allí afuera es peligroso y que los malandros hacen de las suyas a estas horas. Peligroso para cualquiera de nosotros. Ni modo, a descansar encerrados y a esperar que amanezca...


Hemos bailado y disfrutado de la noche, cada quien a su modo, como locos. Como si se nos fuera la vida en la celebración de fin de ciclo. ¡Fin de nuestros cursos, a celebrar el haberlos pasado sin desaprobar!


Ya nos conocíamos desde las clases, pero nunca habíamos cruzado palabra alguna. Sin embargo, entré decidido a obtener siquiera alguna palabra tuya. En medio del calor de la fiesta te vi, y tú me viste también. Fue apenas un breve instante... Nos miramos con deseo contenido, nos comíamos con la mirada, cualquier cosa podría pasar... Pero no, mientras tu novio estuviera allí contigo, tú tenías tu fiesta asegurada. Yo no. Mientras más te deseaba esa noche, más fogosa te ponías con él. Más y más fuertes y prolongados los besos, más calientes los abrazos y arrumacos con él.


Por allí los vi haciendo el amor, en un rincón supuestamente apartado. Él tirado en un sillón, casi desconociendo el mundo externo, y tú montándolo con ansias y mirándome de reojo: Sabías que los estaba mirando y te encantaba ponerme al rojo vivo. Sabías que te deseaba y siempre tratabas de calentarme ¡Cómo quise cascarme una soberbia paja en ese instante! El temor a que me veas así, maldita sea, me cortó las ganas de seguir.


Comprendí entonces que ambos teníamos algo así como un "pacto implícito": Tú descubriste, quizás con mis actitudes, quizás porque soy muy obvio, que me moría de ganas de hacerte mía, y decidiste provocarme a la calentura, pero cómo eras de cruel que me dejabas "ver, pero no tocar"... Que fuera tu novio el que te toque, te penetre y te haga gemir como una poseída. Y yo, deseando estar en su lugar. Ni una oportunidad de tenerte entre mis brazos. Nada. No me dirigiste ni una palabra en toda la noche...


3:30 AM. La fiesta llegaba a su fin, y teníamos que quedarnos en aquel local por nuestra seguridad. Durmiendo en sillas, sillones, e incluso en el piso. Como sea, los 20 compañeros de clases estábamos allí, protegidos de aquellos mal vivientes de los cuales, a pocos metros y separados por las paredes del lugar, se oían sus griteríos, mientras se peleaban por estupideces. Eran gritos roncos, agresivos y que, con toda seguridad, venía de gente que pudo habernos dejado diferentes de cómo entramos.


Pero allí estamos. Yo, sentado a menos de un metro de ti. Tú, bien abrazada de ese, en una posición en la que puedo ver impunemente tus redondos pechos en los que solo él puede regocijarse, tu esbelta figura que solo él se cree que puede recorrer a voluntad, y ese precioso rostro tuyo, el mismo que hace algunas horas me regaló una expresión de placer sexual que habías disfrutado de seguro.


¡Cómo deseaba que despertaras y ambos tuviéramos nuestra aventura lejos de ese! Pero no. Me tenía que conformar con "ver, pero no tocar". Imaginarte encima de mí, sintiendo cada milímetro de tu piel sobre la mía. Me calenté de solo ver esa fantasiosa escena en mi mente. No aguanté más: Tenía que descargar la calentura como sea... Abalanzarme sobre ti ¿Para qué? ¿Para que chilles y tu novio se despierte y me destroce a golpes, mientras quedo ante todos como un "violador frustrado"? ¿O tal vez te despertaras y soluciones el problema de alguna otra forma? No me tomaría tales riesgos.


Era "ver, pero no tocar". Tocar... Tocar... Si tocarte no podía... Solo me quedaba tocarme... Eso era: Una señora paja a tu salud, mujer. Contemplé tu cuerpo lentamente, disfrutando cada instante en que mis ojos discurrían por tu espléndida figura, alegrándome la vista y "levantando pasiones" entre mis piernas. Sí, estaba seguro de que al menos, en mi mente podría sentirte...


Abrí la bragueta del pantalón, mientras mi mirada se posaba sobre tu entrepierna. De solo imaginar cuántas veces hubiera sido atravesada por aquel muchacho, o por los que estuvieron antes que él, me dio un morbo increíble. Una calentura que me ponía a la par de un caballo. Mientras pasaba y repasaba tus torneados muslos con la mirada, mi mano pasaba y repasaba mi tronco, allí debajo del pantalón, confiando en que, debido al sueño, nadie miraba.


Levanté la mirada hacia tus senos... ¡Cómo me gustaría chuparlos! Lentamente, saboreándolos sin prisa, así como mi mano trabajaba allí debajo: Sin prisa, disfrutando el dulce roce de la mano con la carne ardiente. Tu cara, tu expresión de sueño y esos labios tuyos que besaron tantos otros labios, y quizás otras cosas. Te imaginé haciéndome una felación de ensueño. Que mis dedos, los que aprisionaban mi herramienta, sean tus labios, dándoles ese tratamiento que otras mujeres no supieron darme en el pasado.


Apreté más el puño, mientras ya me imaginaba ensartándote mi verga, imaginándome cómo tu coño lo aprisionaba. Recordé esa expresión tuya: Los ojos totalmente cerrados, la boca abierta, como si emitiera un grito que estuviera desencadenando un placer guardado de toda la vida. El grito en sí: Un "Oooooohhhh" que resonó en mi cabeza por horas. Y luego, al dirigirte a los servicios para arreglarte, me hiciste un guiño, como diciéndome "¿Te gustó? Me alegra que sí, pero solo miras, ¿sí?".


Esas imágenes de vuelta en mi mente completaron mi excitación. Estoy a tope y siento cómo algo allí dentro fluye, cómo me siento débil y ya no puedo seguir batiéndomela allí abajo. Mi mano pajera se mancha rápidamente de mi esperma, el cual fluye caliente y viscoso: Hacía tiempo que no me hacía una paja tan a gusto. Y más aún, con el objeto de mi deseo a escasa distancia de mí...


- Entonces... ¿Eso es todo? ¿Por eso estabas allí, con la mano bajo el cierre cuando me desperté?

- Sí... Eso mismo...

- Uhmmmm... Pues Miguel está bien dormido, y cuando ha tomado, no se levanta así no más.

- ¿Ah no?

- Entonces, me deseas...

- Pensé que tú sí, me has estado calentando toda la noche---

- Ja, ja... ¿Tanto has aguantado, pajillero? Uhhhh, qué caliente me has puesto...

- Entonces...

- ¿Me acompañas al baño?

 
 Follar ahora es fácil
 + Webs Nuestras

 Videos Interesantes

 Anuncios Clasificados

 Buscador Porno

 

 

Anuncios Clasificados Gratis ( España )

Chat X Webcams Porno Chats de sexo Webcams X Chat Porno Webcams Sexo

Realizado por BURWEBS S.L.