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Dilema
Yo tenia 18 años cuando la historia que les contare me ocurrió:
En aquellos días estudiaba la prepa pero por causas de fuerza mayor deje mis estudios; entre a trabajar en una tienda común y corriente, se trabajaba bien siempre y cuando no estuviera el dueño o su hija; ya que cuando alguno de los dos estaba me hacían la vida imposible, yo tenia que aguantar todos sus malos modos para conservar mi trabajo.
Una ves llego una muchacha de unos 19 o 20 años a la tienda, con un pantalón de mezclilla y una blusa blanca muy pegadita que oprimía unos senos grandes y redondos y que si no fuera por el sostén sé saldrían de su lugar; al verla me quede estupefacto y no pude evitar una erección muy grande ocasionada por aquel cuerpo, después de que se fue esta muchacha llego la hija del dueño, ella tenia 19 años, era morena de cabello oscuro y rizado, con un cuerpo nada despreciable; delgada con unas nalgas firmes (por lo que sé veía, después lo comprobé) y unos senos de buen tamaño (ni demasiado grandes ni demasiado pequeños); y la verdad si tenia deseos de tener ese cuerpo en mi poder; en fin cuando entro y me recorrió de pies a cabeza; yo trate de tapar la erección con una revista que estaba cerca, pero fue muy tarde ya que evidentemente sé había dado cuenta; riéndose se me acerco y me dijo “se nota que se te antojo el culo de esa vieja, y de seguro imaginaste como seria cogerla” yo no tuve respuesta solo me aparte de ella, a lo cual siguió comentando “no creas que no me he dado cuenta de cómo miras a todas las viejas buenas que de ves en cuando vienen, tampoco de cómo miras mis nalgas pues desde que comenzaste a trabajar, no has podido evitar mirarlas y de seguro ya me imaginaste cogiendo contigo”, después de esto se dio la media vuelta y se fue.
Al día siguiente volvió a llegar la hija del dueño pero esta ves traía puesta una minifalda que dejaba ver sus tersos muslos y parte de su entrepierna, también traía una blusa roja de seda y por lo que observe no llevaba sostén ya que se le notaban un poco los pezones, ella me miro a los ojos, obviamente sabia que ya me empezaba a excitar con aquella ropa tan provocativa y seductora, se me acerco y me dijo “no te hagas tonto se muy bien que tienes unas ganas locas de mamarme y cogerme, pero también se que no tienes los huevos para llevarlo a cabo, y por mas que lo intentes nunca lo lograras”, estaba tan nervioso que sentía como el sudor frió me recorría todo el cuerpo, “así que”, continuo, “te voy a dar una oportunidad que jamás en tu vida tendrás, aquella vieja culona que se te antojo tanto ayer es mi amiga, quede con ella de conseguirle un hombre para que se la cogiera y la cumpliera una fantasía hoy en la madrugada, y por lo que observe ayer se me ocurrió que tu pudieras ser ese hombre, que dices, aceptas” al escuchar lo que ella dijo, y después de pensarlo un tiempo le comente que si aceptaba pero que ella que iba a ganar, a lo cual respondió “al contrario papacito el que va a ganar eres tu porque además de cogerte a mi amiga me podrás coger a mi, podrás tenerme a tu plena disposición para hacer lo que tu quieras”, aunque ya un poco convencido por aquel trato tentador, con desconfianza le pregunte “que quieres a cambio, por que este “favor” no es gratis” a lo que ella me respondió “a que perceptivo eres siento que ya nos estamos entendiendo, a mí, a mi también me vas a tener que cumplir una fantasía que tengo desde hace tiempo”, “cual es, si se puede saber” ya algo mas confiado le comente, “se trata de que dejes que yo te coja primero a ti”, yo me quede muy sorprendido, ella sin preocuparse siguió adelante, “pero no te espantes que yo no tengo verga propia, te voy a coger, si, pero con un pené sintético añadido a un arnés, pues quiero saber que es lo que se siente tener a disposición un culo, ah y también deseo que tu sientas una penetración anal”, “¡es todo¡, digo ya que estamos por ahí puedes hacer que te diga que tu verga esta muy rica y que me gusta tenerla adentro”, muy sarcásticamente le conteste, y ella me contesto “allá tu, te estoy ofreciendo dos culos, dos puchas y dos pares de tetas, todo muy rico y a un precio razonable”, “pero nada mas vamos a ser nosotros dos verdad” le dije, “en la acción claro que si, pero mi amiga también va estar presente y si es que a ella se le llega a antojar cogerte, pues, también”, me dijo “tienes suficiente tiempo para pensarlo, cuando lo hayas pensado me hablas y me dices tu respuesta, pero piénsalo bien por que no vaya a ser que por un favor como ese se te vaya a ir la oportunidad de tener a dos viejas a tu completa disposición”, me quede en silencio por unos momentos, después le dije “y si me niego a hacerte ese favor”, “¡ah¡, pues veras, si te opones simplemente pierdes a dos viejotas muy buenas ¡ah¡, y también pierdes tu trabajo, es muy simple trágate tu orgullo y déjate coger por mi, nos vemos “papacito”, piénsalo detenidamente, a ti, te conviene”, eso fue lo ultimo que me dijo, después se dirigió a la puerta y se fue.
Después de esto me quede seriamente preocupado, ya que el trato era alentador de cierta forma, ya que tendría dos viejas muy sabrosas completamente a mi disposición y para hacer lo que a mi se me diera la gana, pero con una pequeña condición, darle mi culo a una vieja, esto obviamente resultaba un dilema de magnitudes considerables. Así que si no le entregaba mi culo a esta vieja, me quedo sin trabajo y sin dos viejas muy sabrosas.
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