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Un gran intruso
Hola yo soy laura tengo 21 años y desde que tuve por primera vez sexo a los 14 años, he tratado de satisfacer mis mas íntimos, sucios y pervertidos deseos carnales, ya sea sola o acompañada, he cometido una serie de barbaridades sin nombre, estando sola.
Recuerdo una ves cuando yo tenia 17 años, en mi casa no estaba nadie, por esta razón me paseaba por la casa solamente con una diminuta tanga blanca, esta acción me excitaba demasiado, pues mientras estaba haciendo cualquier cosa imaginaba que un hombre me veía a través de la ventana y se masturbaba frente a mi, ese día mientras estaba en la cocina buscando algo de comer en el refrigerador había 2 pepinos de muy buen tamaño y una berenjena también grande, de inmediato por mi mente paso la idea de lo que seria meterme los pepinos por mi ano y la berenjena por mi vagina, en lo que planeaba como iba a lograr semejante hazaña deje los pepinos y la berenjena en agua helada casi congelada para añadirle otra sensación mas a mi alocado experimento; por razones de limpieza me dispuse a realizar mis maniobras en la regadera, con masaje previo procedí a quitarme la tanga de una forma que resultara tanto rápida como satisfactoria cuando por fin me la quite ya algo mas excitada, de inmediato, procedí a meterme los dedos para ir dilatando mi ano, cuando sentí que era suficiente saque de el agua helada el primer pepino, y lo dirigí hacia mi ano, cuando el pepino apenas toco mi ano me excite a un mas y lance un pequeño gemido de placer, después coloque la punta en mi ano y lo fui empujando poco a poco era una delicia sentir como el pepino helado me iba penetrando, yo me mordía los labios para evitar que en algún momento se escapara un gemido muy fuerte, cuando finalmente tuve la mitad del pepino dentro de mi, comencé a moverlo de forma circular de modo que este dilatara mas mi esfínter, cuando sentí que una corriente de aire se me metía por el hoyo saque el segundo pepino del agua y me dispuse a metérmelo de la manera más cuidadosa posible, después de un par de minutos y ver que no pasaba de la puntita del pepino me desespere y decidí empujarlo dejando atrás el cuidado que tuve al principio, con una mano sujete el primer pepino jalándolo hacia un lado de mi ano, tome el segundo con la mano que tenia libre lo aleje un poco de mi ano y con fuerza intente enterrarlo en mi ano desgraciadamente fue tal mi fuerza que logre que la mitad del pepino se metiera de un solo golpe, provocando que lanzara un grito de dolor el cual no pude callar, seguido de un intenso dolor en mi ano, solo basta decir que las lagrimas corrían por mis mejillas, pero ni aun así me saque el pepino, deje que se me pasara un poco el dolor para seguir con mi sesión, por fin mi misión había sido lograda, por fin tenia dos pepinos dentro de mi ano, sujete los dos pepinos con mi mano izquierda y comencé a meterlos y a sacarlos muy lentamente, con cada arremetida mis gemidos aumentaban, cuando sentí que me iba a venir de tanto placer procedí a meterme los dedos en mi vagina para dar lugar a la berenjena, pero sin dejar de mover los pepinos con mi mano izquierda, tome la berenjena del lado mas angosto y comencé a empujarla poco a poco dentro de mi vagina, había decidido que si no entraba de forma tranquila iba a hacer lo mismo que con el pepino, ya que pensaba meterme completa la berenjena; pero gracias a dios no fue necesaria tanta fuerza pues conforme iba empujando mi vagina sé iba amoldando perfectamente a la berenjena, hasta que por fin solo quedaba la base de la misma de fuera, con un pequeño y ligero empujón mas logre meterla completamente, el resultado, un gemido muy, muy fuerte y agradable al oído, cuando la berenjena estaba adentro solo comencé a frotar mi monte de Venus, y movía los pepinos en todas direcciones, no conforme con esto todavía me levante de la regadera y me dirigí hacia mi cuarto en donde tenia un espejo de cuerpo completo, me acosté en el suelo de manera que pudiera verme el ano, ¡era impresionante ver los dos pepinos dentro de mi ano, pero lo que no había visto es que mi vagina estaba un poco abierta y se veía un pedazo de la berenjena! , en fin seguí masturbándome hasta sentir que había al cansado la gloria, después solamente retire los pepinos de un solo jalón, lo que me causo mas problemas fue la berenjena ya que ¡todavía me tuve que meter una cuchara por la parte inferior de mi vagina para empujar la berenjena desde adentro!, después me metí a bañar lógicamente tuve que tirar los pepinos, pero se me olvido tirar la berenjena, dejándola en mi cuarto, después que me salí de bañar descubrí que ya había llegado mi familia y que mi hermano mayor se estaba comiendo la berenjena que yo me había metido en la vagina, no le dije nada aunque me comento que sabia raro.
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