[ Ver índice con todas las películas x en alta calidad - Descárgatelas a tu pc para siempre ]
Capturas reales de las chicas en las salas de chat con webcams - Conversa en Español 100%

 Sexo y Porno Gratis
Novedades de hoy
Enlaces X Gratis
Videos Streaming
Blog Porno Gratis
Galerías de Fotos
Videos Cortos
Postales de Humor
Videos Curiosos
Contactos de Sexo
Tienda Sex-Shop
Nuestras Pelis
Sección para Chicas
 Menú de Relatos
 Películas Largas
 Chat con Putas
Autor: Karina N
 

Fantasía cumplida con mi profe.

Hola: Soy Karina, estudio la carrera de Licenciatura en Psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA), tengo 22 años y les voy a contar lo que me sucedió a poco de cumplir los 20.

Es sabido que en Psicología casi no hay hombres, y los que hay, por lo general, no son muy masculinos. Me había anotado en la materia de Psicología social, en la que había una profesora. El primer día de clases, por un error, esa profesora fue a otra clase y a mi clase llegó un profesor. ¡Qué profesor!!!. Era un psicólogo de 28 años, morocho, 1,80 m (aproximadamente), delgado y con un porte bien masculino. Claro que en Psicología nunca se sabe, a no ser que una lo compruebe...
Esperaba ansiosa la clase de los viernes en donde sabía que iba a encontrarlo. En cada clase fantaseaba que estaba con él en otro lugar, me quedaba después de hora para preguntarle cualquier cosa, escuchaba atentamente cada cosa, mirando sus ojos, sus labios, su cuerpo. Cada vez que tratábamos un tema sobre sexo me estremecía al ver esas palabras salir de su dulce boca. Quería probar el sabor de sus labios y claro, un poco más...
Un día llegó la noticia de un trabajo que podíamos presentar como alumnos siempre y cuando nos apadrinara un profesor de la Universidad. Si ganábamos, viajábamos a presentar el trabajo en Mar del Plata, una ciudad costera del país, junto al profesor/a que nos ayudara.
Por supuesto que no lo dudé ni un segundo. Fui la primera en pedirle al profesor que me apadrinara. Él aceptó gustoso. Tuvimos que trabajar juntos fuera de la facultad, fuimos a cenar, nos quedábamos hasta tarde, comenzamos a entablar una amistad más allá de la relación profesor/alumna. Pero claro, no me alcanzaba con eso. Cáda vez que lo veía me imaginaba más y más cosas. Quería más...
Faltando poco para la fecha de entrega, me invitó a la casa para arreglar los últimos detalles del trabajo. Se hizo tarde, él preparó algo de comer, se lo veía tan tierno, me trataba con una dulzura inigualable, y con el mismo respeto de siempre. Pero yo quería que me faltara el respeto.
Luego de comer, me senté en el sillón y él se me sentó al lado.
Estábamos hablando de temas personales y yo pensando cómo hacer para que pasara algo cuando él volcó helado en mi blusa. Pensando que había sido un accidente le dije que no se preocupara que iría a buscar un trapo para limpiar, a lo que él respondió que no me preocupara por un trapo. Sin saber cómo, él se me acercó, me miró fijamente a los ojos, dirigió la vista a mi escote y comenzó a limpiar el helado con su lengua. Yo no podía creer mi suerte.
Comenzó a subir con su lengua por mi cuello hasta alcanzar mi boca y me besó de una manera única, tan intensa que ya comenzaba a calentarme. Luego, mirándome a los ojos me dijo que si quería podía irme, no era esa su intención, pero ya no aguantaba más que yo esté a su lado sin que pasara nada. Intentó pedirme disculpas por lo sucedido, pero sellé su boca con un beso, autorizando a lo que seguiría. Su pene ya mostraba altos indicios de excitación, y yo estaba más mojada que nunca.
Entre dulce y violentamente me tiró de espaldas en el sillón colocándose entre mis piernas. Con desesperación me arrancó la blusa manchada de helado mientras yo le desabrochaba la camisa, a lo que siguió el pantalón. Mientras lo bajaba iba viendo su sexo completamente duro y de un tamaño considerable. Él desabrochó mi sostén y comenzó a recorrer mis pechos con su lengua, deteniéndose apasionado en mis pezones. Yo ya estaba loca de placer. Jugueteaba con su oreja, cosa que noté que le agradaba mucho. Luego fuimos a la alfombra para más comodidad, nos invertimos y él lamía mi chochy mientras yo me tragaba su cono. Él lo hacía con una precisión que me hizo acabar dos veces de esa manera, mientras él me pedía que siguiera chupando su sexo hasta acabar. Comencé a pedir a gritos que me la pusiera YA, quería sentir ese gran artefacto en mi interior.
Se subió encima mío y empezó a meter un dedo, luego dos, preguntando “la querés?” “Si, claro que si”, “Pedimela, dale pedímela” , hasta que se apiadó de mí, ya estaba desesperada, y comenzó a meter suavemente la cabeza de su sexo en mi interior, hasta que de un empujón metió todo el resto de golpe. En ese momento grité de dolor, porque ya había tenido relaciones, pero nunca con una polla tan grande. Casi instantáneamente, junto con la penetración comenzó mi tercer orgasmo. Tan caliente estaba que acabé en el momento.
Se sentía tan sabroso, tan lindo. No podía creer que me estuviese pasando a mí. Él era un hombre joven, profesional, muy hermoso, y en ese momento estaba rendido a mis pies, perdido en mi cuerpo, gozando de placer junto a mi. Se movía de una manera increíble. Una y otra vez. Más rápido, más suave y dulce, y cuando menos lo esperaba embestía nuevamente en forma brutal. Él también estaba loco, parecía un animal, y yo entregada completamente.
Decidí tomar cartas en el asunto y de una lo saqué de mi interior, me puse boca a bajo, en cuatro patas como una perrita ofreciéndole mi parte de atrás. Él volvió a penetrarme por adelante, suavemente, mientras me preguntó si ya me habían hecho la cola anteriormente, a lo que respondí que no, por ese lado era virgen. “no sabés como me calienta eso mami...” dijo sin parar de moverse ni un segundo. Más o menos por ahí fue mi siguiente orgasmo y el suyo al mismo tiempo. Limpié su coño con mi lengua, cuidando de dejarlo bien limpito. Se ablandó un poco, pero antes de sacarlo de mi boca volvió a ponerse duro y estaba re caliente. No sé como, pero seguía tieso como un palo.
Luego de aclararle que estaba segura, ya que él no quería hacerme doler, empezó a meter los dedos en mi trasero al mismo tiempo que me penetraba otra vez por adelante. Una vez que lo dilató un poco empezó a meter su polla. Siempre me dijeron que no me animara, que dolería demasiado y no lo disfrutaría. Ahora sé que no hay que hacer caso a lo que dicen. Un poco me dolió, pero en seguida empecé a disfrutarlo. Casi tanto como él. Los dos estábamos en otro mundo.
Decidí ponerme al mando de la situación, tirándolo boca abajo y sentándome encima suyo. Comencé a cabalgar incesantemente. Ya no era yo, la alumna recatada que se sentaba al fondo y miraba con atención la clase (y al profe).
“mamita, lo hacés como una reina... Seguí, seguí... Así Diosa, así” me decía, incrementando mi velocidad hasta que nuevamente acabamos juntos. Volví a acabar, nunca me había pasado tantas veces. Claro, mi profe la tenía grande, sabía como usarla y además había esperado tanto, lo había deseado tanto que me moría de placer.
Quedamos rendidos uno al lado del otro. Me envolvió con sus brazos volviendo a ser el caballero dulce que era y me pidió que me quedara a su lado. Que fuera su novia. No había nada más en el mundo que yo quisiera que quedarme a su lado. Sentía en mi corazón que él era la persona esa a la que podía llamar “mi primer amor”.
Al otro día, más calmados, terminamos el trabajo. Ganamos. Viajamos juntos. Puedo decir que fueron los días más maravillosos de mi vida. Al menos hasta ahora, ya que estamos por casarnos. Seguramente ése será el día mas maravilloso de mi vida.
Un beso: Karu.



 
 Follar ahora es fácil
 + Webs Nuestras

 Videos Interesantes

 Anuncios Clasificados

 Buscador Porno

 

 

Anuncios Clasificados Gratis ( España )

Chat X Webcams Porno Chats de sexo Webcams X Chat Porno Webcams Sexo

Realizado por BURWEBS S.L.