| |
Mi amiga y mi maestra en el amor
Mi amiga y mi maestra en el amor. Mi deseo de familia y deseo constante de completarme contigo como hombre y como persona. De quien debo aprender y entrarte por las ventanas de tus ojos. Tu boca me enseña y me da mimos y besos, mimos de palabras y quien colma mis ansias de sensualidad.
Reconozco que las tardes y noches eres fuego que me quema y que subsiste perenne, todo el año. Toda tú eres jardín y eres complacencia prohibida y decidida, que te dilatas en el tiempo y tardas en tomar la decisión de ser mi ilusión diaria y en toda la franja horaria darme tu amor. Date más te lo digo, como amigo y como amante y deseo despertarme y acostarme contigo y esto como algo más que un amigo; quiero ser tu compañero y pañuelo que se envuelve en ti, vente a mí.
Pasear contigo y pasearme sobre tu silueta y hacer contigo mis piruetas del amor. Eres de la vida mi flor y quien aspiro a tener. Contigo todo lo deseo ser y que me bebas, y me saques de mi mismo para tomarme en ti… Lo se desde siempre y todo se confirmó cuando en ti me volqué y me complete y más quiero darme y completarme, con tus enseñanzas y tus asechanzas de amor; tal como surgen de ti mi amiga y mi maestra en el amor… mi dulce flor. Contigo deseo deshojar tus ropas y quedarme contigo impoluta y lista para la entrega… como acostumbras, cuando te me das.
Esos momentos de la casi entrega, son difíciles de transcribir…; porque siempre son distintos, con un toque nuestro pero siempre diferentes. Separado de ti, así te imagino ahora mismo…, viniendo y deshojándote… cual flor de almendro o cerezo (blanca y desnuda sobre la rama). Te quiero desnuda sobre la cama, a mi lado conmigo, empezando a gozarnos… pronto, nuevamente amada…, esperada y deseada… siempre… Como ahora… y como todas las veces, ante mí y en la proximidad te creces… Te me vienes a dar y a tomarme, y aquí me hallo, para vos… amada, dispuesto para la velada y el desvelo, te anhelo más a cada momento. Me quiero en ti dentro, repicándote, con un progresivo y ferviente vaivén, amada no te retrases y ven…
Como mujer amante eres amiga y maestra, solo basta que el amante quiera fijarse y yo me fijo en toda tu, todas las veces y de distintas formas y maneras. Para ti amada es mi espera y mi ida a ti es continua y sin fin.
|
|